En la actualidad se escucha con más frecuencia hablar sobre las relaciones abiertas, debido a que hay una gran necesidad de encontrarse con otras personas.
Las personas con estas curiosidad, sienten que deben dejar atrás su soledad. Lo cierto es que hay muy pocos espacios donde estas personas pueden compartir sus ideales y gustos.
Los inicios de las relaciones abiertas

Los espacios de pertenencia para la gente no monógama, en un inicio debían ser creados por si mismos/as. En un principio era difícil encontrar gente que hablara abiertamente de esto y menos que lo practique.
Mucha de la información se encontraba en inglés, por lo que se debía traducir el material para poder obtener un poco de orientación al respecto de las relaciones abiertas.
Sucede que en las grandes urbes es donde está la vanguardia en todo, y en cuanto al amor libre, también. Allí es donde se genera la información y el intercambio de los saberes respecto a las relaciones más libres que hoy conocemos.
Hablemos de amor, o mejor dicho: Poliamor
Todos sentimos una gran necesidad de hablar del amor y de las relaciones afectivas. Y en la práctica monogámica, es muy frecuente sentir que hay ciertas «incomodidades» a compartir. Algunas de ellas:
-Pensamos que el respeto pasa por la exclusividad sexual y afectiva.
-Asociamos amor al control de nuestra pareja.
-Pensamos la amistad y la pareja como dos cosas separadas.
Es importante que si estamos transitando un proceso o una relación diferente a la de la mayoría, busquemos juntarnos con gente que piense como uno. Es interesante pensar en co-crear herramientas concretas para construir relaciones abiertas.
Crear herramientas para transitar las relaciones abiertas
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Consenso
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Consentimiento
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Poder lidiar con la incertidumbre.
Es fundamental juntarse, aprender y sistematizar aquellas vivencias que han experienciado las personas que adhieren a las relaciones abiertas.
Si queres tener más información sobre las relaciones abiertas, te invitamos a que leas el artículo ´´¿Como hacer que funcione una relación abierta? 6 PsicoTips´´
Cuestionamientos sobre las relaciones tradicionales o monogámicas
¿Por qué a tanta gente le hace ruido romper con la exclusividad sexual y afectiva?
A veces se cree mundanamente que el respeto personal dentro de una relación pasa por la exclusividad sexual y la afectividad. Pasando por alto cuestiones como violencia, control.
¿Por qué asociamos el control y la posesividad en nuestras relaciones afectivas?
“Yo quiero tener una relación pero también ser libre”. Relacionamos usualmente el amor y cariño con el control absoluto.
¿Qué es lo que divide a una relación amorosa de las amistades?
Es interesante pensar por qué debería haber diferencia entre ambos tipos de vínculos.
¿Qué son las relaciones no monógamas?
Tenemos en la cabeza instalada en un modelo hegemónico de la relación. Tenemos el mundo de relaciones posibles como monógamas y no monógamas.
Lo cierto es que no existe una homogeneización de las relaciones no monogámicas y se trata de un grupo de tipos de relaciones de lo más diversas.
Lo común es que ninguno de los esquemas relacionales dentro de la no monogamia se define por el número de parejas/relaciones. Se puede tener una sola relación y considerarse «poliamoros».
Tipos de no monogamia consensuada
Bajo el paraguas de la no monogamia conviven modelos muy distintos, que no se definen por la cantidad de vínculos sino por los acuerdos sobre la exclusividad:
- Relación abierta. Una pareja principal que acuerda tener encuentros sexuales con otras personas, manteniendo la exclusividad emocional. Lo desarrollamos en relación abierta.
- Poliamor. La posibilidad de tener más de una relación afectiva y/o sexual a la vez, con el conocimiento y consentimiento de todas las personas involucradas. Lo explicamos en qué es el poliamor.
- Anarquía relacional. El rechazo a jerarquizar los vínculos: no hay una pareja «principal» y otras «secundarias», cada relación se negocia por sí misma. Más en qué es la anarquía relacional.
- Vínculos swinger. Parejas que comparten encuentros sexuales con otras parejas, casi siempre juntos y en contextos pactados.
Ninguno es «mejor» que otro: lo que los vuelve sanos es el acuerdo explícito, la transparencia y el cuidado de todas las personas involucradas.
Acá conviene una distinción clave: la diferencia esencial entre la no monogamia y la infidelidad no es el número de vínculos, sino el consentimiento. En la no monogamia hay acuerdo, reglas y transparencia; en la infidelidad, mentira y ruptura de un pacto. Qué es exactamente la infidelidad lo explicamos en qué es la infidelidad según la psicología.
Ver también:
Preguntas frecuentes
¿Qué es la no monogamia? Es un conjunto diverso de modelos de relación en los que, de común acuerdo, no se asume la exclusividad sexual o afectiva como única opción válida. Incluye las relaciones abiertas, el poliamor o la anarquía relacional, entre otras.
¿La no monogamia es lo mismo que la infidelidad? No, y la diferencia es esencial: la no monogamia se basa en el acuerdo, las reglas claras y la transparencia entre todos los involucrados. La infidelidad implica mentira y la ruptura de un pacto. El factor que las distingue es el consentimiento, no el número de vínculos.
¿Qué tipos de no monogamia existen? Hay muchos: relación abierta, poliamor, anarquía relacional, parejas swinger, entre otros. No se definen por la cantidad de parejas, sino por los acuerdos sobre la exclusividad sexual y emocional.
¿Una relación abierta evita la infidelidad? No automáticamente. En una relación no monógama también hay infidelidad si se rompen los acuerdos pactados. Lo que define el engaño es faltar a lo acordado, no tener más de un vínculo.