Todos opinan y ninguno se va a quedar con lo que decidas.
Tu madre dice una cosa, tu mejor amiga la contraria y esa persona te pregunta cada día qué vas a hacer.
Y tú no sabes ni qué quieres cenar.
Nadie puede decirte si darle otra oportunidad, porque la respuesta no está afuera.
Pero sí hay una forma más ordenada de pensarlo, para que cuando decidas sea tuya.
Aquí vas a ver qué mirar, en qué momento hacerlo y qué señales conviene que te tomes en serio.
Es una de las conversaciones que más tenemos en consulta, y casi siempre empieza igual de perdida.
Ahora no es el momento de decidir
En los primeros días tu cabeza no está para esto, y no es un defecto tuyo ni te pasa solo a ti.
Estás en alarma, duermes mal y pasas de la rabia al «no puede ser» varias veces por hora.
Lo que decidas ahí va a estar hecho de miedo, no de criterio.
Eso no significa esperar para siempre. Significa que hoy no.
Y todo el mundo te va a apurar
Esta parte agota más que la decisión.
La familia opina, los amigos aconsejan y esa persona quiere saber ya mismo si te quedas.
Aguantar esa presión es parte de tu trabajo ahora, aunque nadie te lo haya avisado.
Puedes decir una frase y repetirla: «todavía no lo sé, y no lo voy a decidir hoy».
¿Quién de tu entorno te está apurando más?
Lo que sí puedes mirar mientras tanto
No decidir no es quedarte quieto. Es mirar.
Lo que esa persona haga estas semanas te va a decir más que cualquier conversación que tengan.
No estás perdiendo el tiempo mientras no decides. Estás juntando los datos que te van a permitir decidir.
Arrepentirse del acto o de que se supo
Hay dos cosas que se parecen mucho y no son lo mismo.
Alguien puede estar destruido porque lo descubrieron, porque perdió algo, porque le cambió la vida.
Todo eso es real y a ti no te alcanza.
Lo otro es haber entendido qué hizo y estar dispuesto a trabajar sobre eso, aunque nadie mire.
Esa diferencia la vas a ver con el tiempo, no en tu primera semana.
Los signos concretos los desarrollamos en señales de arrepentimiento después de una infidelidad.
Los hechos que pesan de verdad
Estos no se discuten y no se prometen: se hacen o no se hacen.
- Cortó el contacto con la otra persona, y lo puedes comprobar.
- Te da información antes de que se la pidas.
- Contesta lo mismo dos veces sin poner cara de fastidio.
- No discute el tamaño del daño ni te explica que fue por algo que tú hiciste.
- Sigue igual a los tres meses, cuando ya nadie está pendiente.
El primero es la condición de base y lo explicamos entero en contacto cero con la tercera persona.
Sin ese punto, lo demás no se sostiene por más buena voluntad que haya.
Y ahora la pregunta incómoda: ¿por qué quieres quedarte?
Aquí es donde la mayoría se traba, y con razón.
Por amor, por los años, por los hijos, por la casa, por miedo a lo que viene.
Todas esas razones pueden estar juntas y no pesan lo mismo.
Quedarte porque da miedo irte no es lo mismo que elegir quedarte.
Con el tiempo, esa diferencia se nota en cómo vives la relación todos los días.
¿Cuál de esas razones aparece primero cuando lo piensas de noche?
Qué dice la investigación, sin adornos
Conviene decirlo claro: nadie puede decirte cómo te va a ir a ti.
Un estudio siguió durante cinco años a parejas que habían hecho terapia, algunas con una infidelidad de por medio.
A los cinco años, las que habían pasado por una infidelidad estaban en promedio parecidas a las demás, aunque partían de peor lugar (Marín, Christensen y Atkins, 2014).
Eso no significa que a ti te vaya a pasar lo mismo. Significa que no está todo perdido de entrada.
Y una revisión amplia sobre infidelidad insiste en lo mismo: los resultados varían enormemente según la pareja (Blow y Hartnett, 2005).
Los dos tienen que poner algo
Una segunda oportunidad no es volver al punto anterior.
Ese punto ya no existe, y además es el punto donde te pasó esto.
Es armar otra cosa, con más conversación incómoda de la que tenían antes.
Si uno pone y el otro espera que el tiempo lo arregle, se nota rápido.
| Hay condiciones | No hay condiciones | |
|---|---|---|
| El contacto | Cortado y comprobable | «Solo hablamos por trabajo» |
| Las preguntas | Las contesta | Se enoja o las esquiva |
| La responsabilidad | Es suya | Es de los dos, o tuya |
| Los cambios | Siguen a los meses | Duraron tres semanas |
| Tu motivo | Quieres | Tienes miedo |
Decidir quedarte no es haber perdonado
Esta confusión hace mucho daño y es fácil de deshacer.
Puedes elegir intentarlo estando furioso. De hecho, casi todo el mundo empieza así.
El perdón lleva su tiempo, no lo decides con la cabeza y no tiene fecha.
Que elijas quedarte no le da derecho a nadie a pedirte que des vuelta la página.
Esa distinción está desarrollada en perdonar una infidelidad.
Tampoco tienes que decidirlo todo de una vez
Esto suele destrabar bastante, sobre todo si llevas semanas dándole vueltas.
No hace falta que elijas hoy entre irte para siempre o quedarte para siempre.
Puedes decidir algo mucho más chico: qué haces los próximos dos meses.
Si necesitas espacio para pensar sin que sea una ruptura, eso tiene su forma y lo explicamos en darse un tiempo en la relación.
Una decisión chica y revisable te va a salir mejor que una definitiva tomada en caliente.
Qué te conviene mirar en esos dos meses
No mires si te pide perdón, porque eso te lo va a pedir igual.
Mira si te tiene que pedir perdón por lo mismo dos veces.
Mira si cuando le preguntas algo se pone a la orden o se pone a la defensiva.
Y mira algo más difícil: cómo estás tú. Si duermes, si comes, si te reíste alguna vez esta semana.
¿Estás mejor que hace un mes, igual, o un poco peor?
Cuándo la respuesta es que no
Hay situaciones donde seguir te sale muy caro y conviene nombrarlas.
- Ya pasó varias veces y el ciclo siempre es el mismo: cómo se ve eso por dentro lo cuenta el caso de Paula, que perdonó y le volvieron a ser infiel.
- Niega, minimiza o te dice que fue por algo que tú hiciste.
- Hay control, amenazas o violencia de cualquier tipo.
- Estás cada vez peor: no comes, no duermes, no funcionas.
- Sostiene el contacto y te pide que confíes igual.
Si hay violencia o miedo, esto no es una decisión de pareja: mira contactos de emergencia antes de seguir leyendo.
Cuándo no seguir lo tratamos entero en seguir o no después de una infidelidad.
También puedes decir que no aunque se pueda
Esto casi nadie te lo dice y es importante.
Que la relación tenga condiciones para repararse no te obliga a querer atravesar ese proceso.
Es largo, es incómodo y no todo el mundo quiere pasarlo, aunque quiera mucho a la otra persona.
Irte no es fracasar, y quedarte no es perdonar de más.
La pregunta no es solo si la relación puede. Es si tú quieres.
Lo que sí te toca a ti
Casi todo lo que decide este resultado no está en tus manos, y eso da bronca.
Tú no puedes hacer que se haga cargo, ni que corte el contacto, ni que cambie.
Lo que sí puedes es no cargar con la parte que no te toca.
Y puedes cuidarte mientras miras: dormir, comer, hablarlo con alguien que no te apure.
Nadie repara una relación estando roto. Lo primero que hay que sostener eres tú.
Cómo te podemos ayudar
En Psicología On The Go trabajamos con esto todos los días, y atendemos online a hispanos en Estados Unidos, México y el resto de LATAM.
Si quieres ordenar la cabeza antes de decidir, puedes hacer nuestro test de infidelidad, que es gratuito y te ubica.
Un consejo que no estaba arriba: ponle fecha a la revisión, no a la decisión.
Anota en algún lado qué esperas ver en dos meses, y vuelve a leerlo ese día en vez de discutirlo cada noche.
¿Qué te gustaría poder anotar hoy, para leerlo dentro de dos meses?
Autor: Lic. Mario Guerra, MN 72425.
Ver también:
- Señales de que la relación puede sobrevivir a una infidelidad
- Cómo superar una infidelidad
- Etapas de la pareja después de una infidelidad
Fuentes consultadas
- Marín, R. A., Christensen, A., y Atkins, D. C. (2014). Infidelity and behavioral couple therapy: relationship outcomes over 5 years following therapy. Couple and Family Psychology: Research and Practice, 3(1), 1–12. doi.org/10.1037/cfp0000012
- Blow, A. J., y Hartnett, K. (2005). Infidelity in committed relationships II: a substantive review. Journal of Marital and Family Therapy, 31(2), 217–233. doi.org/10.1111/j.1752-0606.2005.tb01556.x
- Gordon, K. C., Baucom, D. H., y Snyder, D. K. (2004). An integrative intervention for promoting recovery from extramarital affairs. Journal of Marital and Family Therapy, 30(2), 213–231. doi.org/10.1111/j.1752-0606.2004.tb01235.x
- Abrahamson, I., Hussain, R., Khan, A., y Schofield, M. J. (2012). What helps couples rebuild their relationship after infidelity? Journal of Family Issues, 33(11), 1494–1519. doi.org/10.1177/0192513X11424257