Método Gottman para superar una infidelidad: las 3 fases

El método Gottman ordena la recuperación de una infidelidad en tres fases que no se pueden saltear. Qué pasa en cada una y qué cosas no resuelve.

Método Gottman para superar una infidelidad: las 3 fases

Buscaste un método porque necesitas saber por dónde se empieza.

Llevas semanas hablando de lo mismo y siempre terminan igual de mal.

Y cada uno de ustedes cree que el otro tendría que mover algo primero.

Lo que te va a ordenar esto no es hablar más: es hablar de cada cosa a su tiempo.

Aquí vas a ver las tres fases que propone el método Gottman para una infidelidad.

También qué no te resuelve, que es la parte que casi nadie te cuenta.

Es el marco que más usamos en consulta cuando una pareja como la tuya decide intentarlo.

Este artículo es solo la parte de la infidelidad

El método Gottman es mucho más grande que lo que vas a leer aquí.

La Casa de la Relación Sólida y los nueve componentes están en qué es una relación sana.

Los Cuatro Jinetes, que son los cuatro patrones que más destruyen una conversación, están en los jinetes del apocalipsis en la pareja.

Aquí vas a encontrar solo lo específico de tu caso: la infidelidad.

Por qué una infidelidad pide un orden propio

Tu situación no es una pelea grande. Es otra cosa.

Si a ti te traicionaron, es probable que tengas síntomas parecidos a los de un golpe traumático.

Escenas que te vuelven solas, alerta todo el día, sobresaltos con cosas que antes ni notabas.

Eso está desarrollado en trauma por infidelidad.

Intentar trabajar cómo se hablan con ese cuadro encendido no te va a funcionar.

Por eso el orden te importa tanto: cada fase te prepara el terreno de la siguiente.

Fase 1: hacerse cargo

El nombre técnico es atoning, que se traduce como expiación.

En concreto, significa que quien engañó asume el daño sin condicionarlo.

No te sirve «lo hice porque estábamos mal», ni «tú también hiciste cosas».

El contexto explica por qué una pareja estaba frágil. No explica por qué alguien eligió lo que eligió.

Esta fase te pide tres cosas y ninguna es opcional.

  • Cortar el contacto con la tercera persona, de forma que se pueda comprobar.
  • Contestar las preguntas difíciles sin ponerse a la defensiva.
  • Aguantar el dolor del otro sin apurarlo ni marcarle cuándo debería estar mejor.

Lo del contacto va primero y está entero en contacto cero.

Y qué se ve cuando alguien se hace cargo de verdad, en señales de arrepentimiento.

Por qué esta fase se atasca

Casi siempre por lo mismo, y te conviene reconocerlo pronto.

Porque quien engañó quiere explicarse antes de que el otro pueda escucharlo.

O porque te enteras de a poco, y cada dato nuevo te devuelve al día uno.

Enterarte por goteo es lo que más te va a alargar esta fase, sin excepción.

¿Ustedes siguen en esta fase o creen que ya la pasaron?

Fase 2: poder hablar sin destruirse

El nombre técnico es attunement, o sea sintonía.

No significa que ya no te duela ni que la confianza haya vuelto.

Significa que pueden tener la conversación difícil sin que termine peor de como empezó.

Aquí es donde te aparecen los Cuatro Jinetes con toda su fuerza, porque el tema quema.

Lo que vas a aprender en esta fase es concreto.

  • Preguntar sin acusar, y contestar sin defenderse.
  • Decir lo que duele sin usarlo como arma.
  • Aguantar la duda del otro sin leerla como rechazo.
  • Frenar a tiempo, cuando la conversación empieza a escalar.

Lo de frenar a tiempo tiene su técnica y está en controlar la ira y el enojo en la pareja.

Esta es la fase que más te va a costar sin alguien que mire la escena desde afuera.

Fase 3: volver a acercarse

El nombre técnico es attachment, o sea reapego.

Aquí no se trata de que vuelvas a lo de antes, porque eso ya no existe.

Se trata de que armen otra cosa, con más conversación y menos cosas dadas por hechas.

Lo que vas a trabajar aquí son tres piezas.

  • Los gestos chicos de todos los días: un mensaje, una pregunta real, un café.
  • Qué quieren que sea distinto en esta versión de la relación.
  • Qué pasaba antes en esa casa, que en la fase 1 era imposible de mirar.

Esa última conversación, si la tienes al principio, te suena a excusa y te hace daño.

Si la tienes aquí, con todo lo anterior sostenido, es de las que más reparan.

Las tres fases, de un vistazo

Qué pasaQuién carga másQué la traba
1. Hacerse cargoAsume el daño y corta el contactoQuien engañóExplicar antes de tiempo
2. HablarAprenden a tener la conversaciónLos dosLos Cuatro Jinetes
3. AcercarseArman algo nuevoLos dosQuerer llegar antes

Qué evidencia tiene

Aquí te conviene ser exigente, porque se exagera mucho.

Este orden de tres fases viene del trabajo clínico de John y Julie Gottman, no de un ensayo con grupo de control.

Lo que sí tiene décadas de investigación es la parte de base: los patrones que predicen que una pareja se separe (Gottman y Levenson, 1992).

Y hay otros modelos que llegaron a un orden parecido por su cuenta: absorber el golpe, entender qué pasó y recién después decidir (Gordon, Baucom y Snyder, 2004).

Que dos escuelas distintas ordenen el trabajo igual te dice algo, aunque no sea una prueba.

Cuánto tarda cada fase

Esta es la pregunta que más te va a rondar y no tiene una respuesta buena.

No hay plazos, y quien te dé uno se lo está inventando.

Lo que sí puedes mirar es la dirección de estos últimos meses.

¿Las crisis vienen menos seguido? ¿Duran menos? ¿Cuesta menos salir de ellas?

Esa tendencia te va a decir más que cualquier calendario que te prometan.

Qué pasa si se saltan una fase

Es el error más común y a ti se te va a ver igual.

Vas a querer llegar rápido a la fase 3 porque «ya hablamos suficiente de eso».

A los meses te vuelven los mismos conflictos, con la sensación de que perdiste el tiempo.

Lo que no sostengas en la fase 1 te va a volver en la 3, y más caro.

¿Están queriendo saltar alguna?

Cuándo el método no aplica

No es para todas las parejas, y si es tu caso conviene que lo sepas hoy.

  • Quien engañó niega o minimiza lo que pasó.
  • El contacto con la tercera persona sigue abierto.
  • Aparece información nueva cada tanto.
  • Uno de los dos ya decidió irse y no lo dijo.
  • Hay violencia o control de cualquier tipo.

Si hay violencia o miedo, esto no es terapia de pareja: mira contactos de emergencia.

En los otros casos te va a hacer falta trabajo individual antes que trabajo de pareja.

Otros caminos también funcionan

Este no es el único método y puede que no sea el mejor para ti.

La terapia focalizada en emociones trabaja lo mismo desde el apego, con buenos resultados.

Y hay enfoques integradores que combinan varias piezas (Fife, Weeks y Gambescia, 2008).

Lo que te importa más que la escuela es que quien los atienda trabaje seguido con infidelidad.

El método ordena el trabajo. Lo que lo sostiene es lo que hacen ustedes entre sesión y sesión.

Lo que este método no te va a resolver

Conviene que lo sepas antes de empezar, para no llevarte una decepción.

No te va a decir si tienes que quedarte: eso lo sigues decidiendo tú.

No te va a devolver la confianza por hacer los ejercicios bien.

Y no te va a poner una fecha, por más que la pidas en la primera sesión.

Lo que te da es un orden, y con eso alcanza para dejar de dar vueltas.

Si lo que necesitas es decidir y no reconstruir, mira seguir o no después de una infidelidad.

¿Estás buscando reconstruir, o todavía estás decidiendo?

Cómo te podemos ayudar

En Psicología On The Go trabajamos con esto todos los días, y atendemos online a hispanos en Estados Unidos, México y el resto de LATAM.

Si quieren ubicarse antes de empezar, pueden hacer nuestro test de infidelidad, que es gratuito.

Un consejo que no estaba arriba: elijan una fase y quédense ahí un tiempo.

La prisa por avanzar es, en consulta, el motivo por el que más parejas vuelven al principio.

¿En qué fase dirías que están hoy?

Autora: Lic. Belén Humenczuk. Revisión clínica: Lic. Mario Guerra, MN 72425.


Ver también:

Fuentes consultadas

  • Gottman, J. M., y Levenson, R. W. (1992). Marital processes predictive of later dissolution: behavior, physiology, and health. Journal of Personality and Social Psychology, 63(2), 221–233. doi.org/10.1037/0022-3514.63.2.221
  • Gordon, K. C., Baucom, D. H., y Snyder, D. K. (2004). An integrative intervention for promoting recovery from extramarital affairs. Journal of Marital and Family Therapy, 30(2), 213–231. doi.org/10.1111/j.1752-0606.2004.tb01235.x
  • Fife, S. T., Weeks, G. R., y Gambescia, N. (2008). Treating infidelity: an integrative approach. The Family Journal, 16(4), 316–323. doi.org/10.1177/1066480708323205
  • Gottman, J. M., y Levenson, R. W. (2000). The timing of divorce: predicting when a couple will divorce over a 14-year period. Journal of Marriage and Family, 62(3), 737–745. doi.org/10.1111/j.1741-3737.2000.00737.x
  • Gottman, J. M., y Silver, N. (2012). What makes love last? How to build trust and avoid betrayal. Simon & Schuster. (Origen del orden de tres fases.)

Preguntas frecuentes

¿Qué es el método Gottman para superar una infidelidad?

Es una forma de ordenar el trabajo en tres fases, que John y Julie Gottman armaron para parejas que atraviesan una infidelidad. Primero hacerse cargo del daño, sin explicaciones que lo repartan. Después aprender a hablar del tema sin que la conversación termine destruyendo lo poco que queda. Y recién al final volver a acercarse. Parte de entender que una infidelidad deja algo parecido a un golpe traumático, no solo un enojo.

¿Cuánto tiempo lleva?

No hay un plazo y desconfía de quien te dé uno. Depende de cuánto se sostenga cada fase, de si el contacto con la tercera persona está cortado y de qué tan golpeado esté cada uno. Lo que sí se ve es la dirección: si las crisis vienen menos seguido y duran menos, algo se está moviendo. Si a los meses todo sigue idéntico, eso también es información.

¿Sirve para todas las parejas?

No. Necesita que los dos participen y que quien engañó se haga cargo de verdad. Si hay negación, si el contacto con la tercera persona sigue abierto o si aparece información nueva cada tanto, la primera fase no se sostiene y las otras dos no llegan. Y si hay violencia o control, la terapia de pareja no es el lugar: eso pide otro tipo de ayuda antes.

¿En qué se diferencia de otras terapias de pareja?

Sobre todo en el orden explícito y en poner el hacerse cargo como punto de partida no negociable. Otros enfoques trabajan lo mismo con otra lógica y también tienen buenos resultados, así que no es el único camino. Lo que aporta este es una hoja de ruta clara para parejas que no saben ni por dónde empezar.

¿Se puede hacer sin terapeuta?

Algunas parejas avanzan solas, sobre todo en la primera fase, que depende más de la voluntad de quien engañó que de una técnica. La segunda es la que más cuesta sin ayuda: cambiar cómo pelean, cuando están los dos en carne viva, es muy difícil sin alguien que mire la escena desde afuera. Si cada intento termina en la misma pelea, ahí el acompañamiento deja de ser opcional.

¿Quieren reconstruir pero cada conversación termina peor? No es falta de amor: es falta de método.

Conocer la terapia de pareja especializada