Mitos sobre la infidelidad: 8 creencias que hacen daño

Mitos sobre la infidelidad: si el infiel nunca cambia, si hubo amor, si fue solo por sexo o si perdonar es de tontos. Qué se sabe en realidad.

Mitos sobre la infidelidad: 8 creencias que hacen daño

Alguien ya te dijo la frase.

“El que fue infiel una vez lo va a ser siempre.” O peor: “algo habrás dejado de hacer”.

Te la dicen con cariño y te dejan peor de lo que estabas.

El problema no es que sean frases feas. El problema es que se toman decisiones con ellas.

Aquí tienes ocho creencias muy repetidas sobre la infidelidad y qué se sabe en realidad de cada una.

Esto lo lee quien fue traicionado y también quien fue infiel, así que va sin castigo para nadie.

Es de las conversaciones que más se repiten en consulta.

Por qué una frase hecha hace tanto daño

Un mito no es solo un dato equivocado, sino una orden disfrazada de sentido común.

Si crees que quien fue infiel nunca cambia, ya no preguntas nada más.

Si crees que fue por algo que dejaste de hacer, cargas una culpa que no es tuya.

Las frases absolutas ahorran pensar. Y tu vida no se decide con frases absolutas.

Antes de seguir, algo que no espera. Si aparecen pensamientos de hacerte daño, no esperes: tienes los contactos de emergencia de tu país.

¿Cuál de estas frases te dijeron esta semana?

Lo que un mito te hace decidir

Un mito no te informa, te empuja: te lleva a cortar en caliente, o a quedarte callado porque te da miedo el ridículo.

Las dos salidas se toman por lo mismo: para que el ruido de afuera te deje en paz.

Y quien te dijo la frase no se levanta mañana con tu vida ni con tu casa.

¿Qué decidirías tú si esa frase no existiera?

Los 8 mitos que más se repiten

1. “El que fue infiel una vez lo será siempre”

Es la que más te van a repetir y la que menos se sostiene, porque no existe una regla que convierta a alguien en reincidente automático.

Lo que marca la diferencia es qué hace después: cortar el contacto, contar todo y sostenerlo.

Tampoco vale al revés, porque prometer que no vuelve a pasar no es lo mismo que cambiar.

Lo matizamos en el hombre infiel nunca cambia y en etapas de cambio en un infiel.

2. “Si te fue infiel es que nunca te quiso”

Te suena lógico y casi nunca es así de simple: mucha gente que fue infiel seguía queriendo a su pareja mientras lo hacía.

Una revisión amplia del tema concluye que la infidelidad no tiene una causa única detrás (Blow y Hartnett, 2005).

Que haya habido amor no vuelve menos grave lo que pasó: las dos cosas conviven, y esa es la parte difícil.

Lo desarrollamos en existe amor cuando hay infidelidad.

3. “Pasa solo cuando falta sexo”

Es el mito más cómodo, porque te da una causa única y fácil de arreglar.

Un estudio clásico preguntó a las personas por sus razones y encontró motivos emocionales además de los sexuales, con diferencias entre hombres y mujeres (Glass y Wright, 1992).

Muchas historias empiezan en una conversación, no en una cama.

Por eso existe la infidelidad emocional y por eso hay varios tipos.

4. “Si la relación estaba bien, no habría pasado”

Este mito pone a tu relación como única acusada.

A veces sí había desgaste previo, y otras veces no lo había y pasó igual.

Una relación puede tener problemas reales y aun así no explicar lo que hizo otra persona.

Las razones más frecuentes las repasamos en causas de la infidelidad en el matrimonio.

5. “Algo dejaste de hacer”

Es la frase que más daño hace de toda la lista: se dice rápido, en una sobremesa, y se queda meses dando vueltas en tu cabeza.

Que una relación tenga problemas no explica la decisión que tomó una sola persona.

Aportar a un clima difícil y ser responsable de una infidelidad no son lo mismo.

Si esa frase ya te dejó marca, mira autoestima después de una infidelidad.

¿Cuánto tiempo llevas dándole vueltas a esa idea?

6. “El que perdona es tonto”

Perdonar no es decir que no pasó nada.

Un estudio sobre rupturas tras una infidelidad encontró que no todas las relaciones terminan, y que pesa cómo cada persona se explica lo ocurrido (Hall y Fincham, 2006).

Quedarse y quedarse callado son cosas distintas, aunque desde afuera se vean igual.

Lo trabajamos en perdonar una infidelidad y en por qué cuesta tanto.

7. “Se supera perdonando y ya”

Es el mito opuesto al anterior y hace un daño parecido, porque perdonar de golpe para cerrar el tema suele dejarlo abierto por dentro.

Un modelo clásico de recuperación describe varias etapas, y el perdón no aparece en la primera (Gordon, Baucom y Snyder, 2004).

Primero se entiende qué pasó, y el perdón, si llega, llega después.

El recorrido está en etapas de la pareja después de una infidelidad.

8. “Las mujeres no son infieles”

Este todavía te lo van a decir, y deja a mucha gente sin poder nombrar lo que le pasó.

Las cifras varían muchísimo según cómo se pregunte y a quién (Fincham y May, 2017).

Ninguna investigación seria sostiene que sea cosa de un solo género.

Lo desarrollamos en mujeres que engañan a sus parejas.

Lo que sí se sabe con alguna certeza

¿Qué harías con esto si nadie tuviera una opinión sobre tu caso?

No hay una causa única

Cada historia mezcla motivos personales, de pareja y de contexto.

Cuando alguien te da una sola explicación para todos los casos, te está vendiendo algo.

Por qué duele tanto sí se entiende bastante bien, y lo tienes en este artículo.

Seguir juntos es posible y no es lo mismo que aguantar

Un estudio con parejas que llegaron a terapia por una infidelidad encontró mejoras parecidas a las del resto de las parejas (Atkins y cols., 2005).

Posible no quiere decir garantizado, y tampoco quiere decir obligatorio.

Qué mirar para saber si tiene sentido intentarlo está en señales de que la relación puede sobrevivir.

Nadie serio te da una fecha

Desconfía de quien te diga en cuántos meses se te pasa.

Lo honesto es que varía mucho y que depende de cosas que sí puedes mover.

Si están intentando de nuevo, mira segunda oportunidad.

Cómo decidir sin apoyarte en un mito

Antes de cualquier decisión grande, revisa en qué te estás apoyando.

Lo que se diceLo que conviene mirar
Nunca cambiaQué hizo esta semana, no qué prometió
Nunca te quisoQué está dispuesto a sostener ahora
Fue solo por sexoQué se estaba tapando con eso
Algo dejaste de hacerQuién tomó la decisión

La pregunta que sí sirve

En vez de preguntarte si es de los que cambian, mira una sola cosa concreta: qué hace esta persona con la verdad cuando nadie se la está pidiendo.

Eso se ve en semanas y no te obliga a creerle a nadie.

Y la que no sirve

Preguntarle a tu tía, a tu grupo de amigas o a internet si te conviene quedarte.

Nadie de afuera tiene los datos que tú tienes.

Te van a contestar rápido, y cada respuesta te va a dejar más confundido.

Cómo te podemos ayudar

En Psicología On The Go trabajamos solo con infidelidad y crisis de pareja, online, en México, Estados Unidos y el resto de LATAM.

No te vamos a decir qué hacer con tu relación, pero sí te podemos ayudar a mirarla sin frases hechas.

Un consejo que no estaba arriba: escribe la frase que más te repites y ponle al lado quién te la dijo.

Muchas veces esa frase no la pensaste tú, y verla con nombre y apellido le baja el peso.

Si quieres ordenar en qué punto estás, empieza por el test de infidelidad o pide una primera consulta.

¿Cuál de estos ocho te estaba costando más soltar?

Fuentes consultadas

  • Blow, A. J., & Hartnett, K. (2005). Infidelity in committed relationships II: A substantive review. Journal of Marital and Family Therapy, 31(2), 217–233. doi.org/10.1111/j.1752-0606.2005.tb01556.x
  • Glass, S. P., & Wright, T. L. (1992). Justifications for extramarital relationships: The association between attitudes, behaviors, and gender. Journal of Sex Research, 29(3), 361–387. doi.org/10.1080/00224499209551654
  • Hall, J. H., & Fincham, F. D. (2006). Relationship dissolution following infidelity: The roles of attributions and forgiveness. Journal of Social and Clinical Psychology, 25(5), 508–522. doi.org/10.1521/jscp.2006.25.5.508
  • Gordon, K. C., Baucom, D. H., & Snyder, D. K. (2004). An integrative intervention for promoting recovery from extramarital affairs. Journal of Marital and Family Therapy, 30(2), 213–231. doi.org/10.1111/j.1752-0606.2004.tb01235.x
  • Fincham, F. D., & May, R. W. (2017). Infidelity in romantic relationships. Current Opinion in Psychology, 13, 70–74. doi.org/10.1016/j.copsyc.2016.03.008
  • Atkins, D. C., Eldridge, K. A., Baucom, D. H., & Christensen, A. (2005). Infidelity and behavioral couple therapy: Optimism in the face of betrayal. Journal of Consulting and Clinical Psychology, 73(1), 144–150. doi.org/10.1037/0022-006X.73.1.144

Preguntas frecuentes

¿Es verdad que quien fue infiel una vez lo será siempre?

No hay ninguna regla que lo diga. La repetición depende de qué hace esa persona después: si corta el contacto con la tercera persona, si cuenta todo de una vez y si lo sostiene cuando ya nadie está mirando. Prometer que no vuelve a pasar no es lo mismo que cambiar, y por eso conviene mirar semanas concretas y no promesas.

¿Si me fue infiel es que nunca me quiso?

Casi nunca es así de simple. Mucha gente que fue infiel seguía queriendo a su pareja mientras lo hacía, y eso es justo lo que más cuesta entender desde afuera. Una revisión amplia del tema concluye que la infidelidad no tiene una causa única detrás. Que haya habido amor no vuelve menos grave lo que pasó: las dos cosas conviven.

¿Una infidelidad pasa solo cuando falta sexo?

No. Es el mito más cómodo porque señala una causa única y fácil de arreglar. Un estudio clásico sobre las razones que da la gente encontró motivos emocionales además de los sexuales, con diferencias entre hombres y mujeres. Muchas historias empiezan en una conversación sostenida con alguien y no en un encuentro físico.

¿Fue culpa mía por algo que dejé de hacer?

No. Una relación puede tener problemas reales y aun así no ser la explicación de lo que decidió otra persona. Aportar a un clima difícil y ser responsable de una infidelidad no son la misma cosa. Esa frase se dice rápido en una sobremesa y después se queda meses dando vueltas, haciendo un daño que nadie midió.

¿El que perdona es tonto?

Perdonar no es decir que no pasó nada, y quedarse no es lo mismo que quedarse callado, aunque desde afuera se vean parecido. Un estudio sobre rupturas tras una infidelidad encontró que no todas las relaciones terminan y que pesa cómo cada persona se explica lo que pasó. La decisión es tuya y no de quien opina en la mesa.

¿Las mujeres son infieles menos que los hombres?

Ese mito deja a mucha gente sin poder nombrar lo que le pasó. Las cifras de infidelidad varían muchísimo según cómo se pregunte, a quién y con qué definición, así que conviene desconfiar de los porcentajes redondos. Lo que sí se puede decir es que ninguna investigación seria sostiene que sea cosa de un solo género.

¿La incertidumbre te está consumiendo? No necesitas pruebas para merecer ayuda.

Hacer el test y ordenar lo que sientes