La terapia para subir la autoestima es una de las herramientas más útiles para fortalecer el amor propio y el autocuidado. En este artículo te contamos en qué consiste, cómo se desarrolla, qué beneficios trae —y por qué cobra un papel central cuando la autoestima quedó golpeada después de una infidelidad—.
¿En qué consiste la terapia psicológica para trabajar la autoestima?
La terapia es un espacio que ayuda a resolver, trabajar y fortalecer distintos aspectos de la vida interior y exterior. Algunas personas la usan como lugar de reflexión y contención; otras, para transitar mejor un cambio vital (una separación, un duelo, una mudanza); y muchas llegan porque reconocen que no se valoran, que les cuesta quererse, cuidarse y hacerse respetar. A eso lo llamamos baja autoestima.
La autoestima es la valoración que tenemos de nosotros mismos: cómo nos percibimos, cómo nos evaluamos y qué pensamos sobre quiénes somos. Esa percepción influye directamente en cómo nos relacionamos —con la pareja, los amigos, la familia— y en las metas que nos animamos a perseguir.
¿Cómo se desarrolla la terapia para aumentar la autoestima?
Es un tratamiento focalizado que pone la atención en las fortalezas y virtudes de la persona. El o la psicóloga facilita herramientas y ejercicios para la introspección: identificar la autocrítica, cuestionar las creencias negativas sobre uno mismo y fomentar espacios de autocuidado y valoración. El centro siempre es el paciente, tanto dentro como fuera de la sesión.
Es, en el fondo, un camino de aprendizaje cuyo fin es que la persona descubra sus propias riquezas y construya una autoestima más estable, que no suba y baje al ritmo de los resultados del día.
Qué beneficios tiene la terapia para la autoestima
Algunos de los frutos más frecuentes de este proceso:
- Desarrollar el propio potencial y reconocer las virtudes personales.
- Aprender a valorar lo que tenemos alrededor.
- Construir vínculos más sanos.
- Aprender a poner límites y a ser más asertivo.
- Dejar de depender de la aprobación de los demás.
Si todavía no sabés si tu autoestima está baja o elevada, podés hacer nuestro test de autoestima gratuito para tener una primera orientación.
Autoestima e infidelidad: por qué la terapia es clave
Pocas experiencias golpean la autoestima tan de lleno como una infidelidad. Tras descubrir una traición, es habitual que aparezcan pensamientos como «no fui suficiente», «algo en mí falló» o «¿qué tiene esa persona que no tenga yo?». La valoración personal queda en cuestión, justo cuando más se necesita estar firme.
La terapia para la autoestima cumple acá un papel decisivo: ayuda a separar el propio valor de la decisión que tomó la otra persona —porque la infidelidad habla de quien la cometió, no de quien la sufrió— y a reconstruir, paso a paso, la confianza en uno mismo. Si estás atravesando esto, el proceso específico lo desarrollamos en cómo recuperar la autoestima después de una infidelidad; este artículo, en cambio, te explica cómo es el tratamiento en sí.
¿Cómo empezar una terapia para trabajar la autoestima?
A veces no es fácil decidir empezar: la vergüenza, el miedo y la culpa nos hacen dudar. La terapia en línea es una buena forma de acercarse de a poco a la experiencia de la psicoterapia: no hace falta salir de casa ni trasladarse, y tomar las sesiones desde tu propio espacio suele dar más seguridad y comodidad.
Si sentís que tu autoestima quedó golpeada por una infidelidad, un buen primer paso es hacer nuestro test de infidelidad: es gratuito y te ayuda a ordenar tu situación antes de empezar a trabajarla.
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