Antes te dormías con el teléfono en la mano.
Ahora hablan de la compra y del alquiler, y algo se apagó.
Estás bien, pero no estás así. Y no sabes cuándo cambió.
Entonces llega la pregunta que casi nadie dice en voz alta: ¿y si me equivoqué de persona?
Pero que la intensidad baje no es una señal de fracaso: es lo que le pasa a esa etapa.
Aquí tienes qué es el enamoramiento, qué hace en tu cabeza, por qué cambia y qué se puede construir después.
Es una consulta que recibimos seguido, y casi siempre llega con culpa encima.
Qué es el enamoramiento
Es la etapa intensa del principio, cuando la otra persona te ocupa la cabeza casi todo el día.
Hay atracción, ganas de estar cerca y una mirada muy amable sobre el otro.
Le ves las virtudes en primer plano y los defectos borrosos, y eso no es un error tuyo.
Tu cabeza no te está engañando: está haciendo lo que hace en esa etapa, que es acercarte.
Es una etapa con fecha de inicio y de cambio, no la medida de cuánto quieres a alguien.
Qué le pasa a tu cerebro en esa etapa
Un estudio con imágenes del cerebro miró qué se enciende cuando ves la foto de quien amas.
Se activaron zonas ligadas a la recompensa y a la motivación, las mismas del deseo de conseguir algo (Aron y cols., 2005).
Fueron diecisiete personas, así que te conviene tomarlo como una pista y no como una ley.
El enamoramiento no vive en el corazón. Vive en el circuito que te empuja a ir a buscar algo.
Por eso lo sientes como una urgencia y no como una decisión tranquila.
Por qué se parece tanto a una obsesión
Porque en varias cosas se comporta igual.
Otro estudio comparó a veinte personas recién enamoradas con personas con trastorno obsesivo (Marazziti y cols., 1999).
En un marcador de serotonina los dos grupos se parecían entre sí y se diferenciaban del resto.
La muestra es chica y no prueba que estar enamorado sea un trastorno.
Pero sí ayuda a entender por qué no puedes dejar de pensar en esa persona aunque quieras.
Cuánto dura el enamoramiento
Varía muchísimo de una pareja a otra, y quien te dé una cifra exacta te está vendiendo algo.
No hay un plazo, y esa es la respuesta honesta aunque no sea la que buscabas.
En el estudio de las imágenes, los participantes llevaban enamorados entre uno y diecisiete meses.
Ya ahí las diferencias entre unos y otros eran enormes.
Lo que sí se sabe es que la intensidad del principio no se sostiene igual con los años, en ninguna pareja.
Y en gran parte es porque esa etapa se alimenta de novedad, y la novedad se termina sola.
Enamoramiento y amor: qué cambia
No son etapas mejores y peores. Son cosas distintas.
El enamoramiento te pasa. El amor que viene después lo eliges tú, todos los días.
¿Cuál de las dos estás midiendo cuando te preguntas si todavía lo quieres?
| Enamoramiento | Lo que viene después | |
|---|---|---|
| Cómo llega | Te toma por asalto | Lo construyen los dos |
| Qué ves del otro | Lo bueno en primer plano | A la persona completa |
| De qué se alimenta | Novedad e intensidad | Cuidado, tiempo y confianza |
| Cuándo se rompe | Cuando cede la idealización | Cuando se deja de cuidar |
Las tres piezas del amor
Un modelo clásico describe el amor con tres partes: pasión, intimidad y compromiso (Sternberg, 1986).
La pasión sube rápido y baja rápido. Las otras dos se construyen despacio.
Al principio te sostiene una sola pieza, y por eso el bajón se siente como un derrumbe.
Cuando además hay confianza, seguridad y reparación, la relación se apoya en algo más ancho: lo desarrollamos en nuestro artículo sobre la relación sana.
El duelo del enamoramiento
Cuando la idealización cede, muchas parejas atraviesan algo que se parece a un duelo.
Y tiene sentido, porque algo se perdió de verdad: esa mirada donde el otro no tenía defectos.
Aparecen las primeras peleas grandes y la sensación de estar viendo a alguien nuevo.
Nadie te avisó de esta parte, y por eso la vives como si te estuviera pasando solo a ti.
Cómo se siente por dentro
- Tristeza sin motivo claro, justo cuando “todo está bien”.
- Dudas sobre si es la persona correcta.
- Miedo a no ser capaz de amar de verdad.
- Extrañar a tu propia pareja, aunque la tengas al lado.
- Nostalgia de los primeros meses, mirando fotos viejas.
Si te reconoces en tres o más, no te estás desenamorando por defecto de fábrica.
Estás pasando de una etapa a otra, y ese pasaje casi nunca es cómodo.
Por qué no significa que te equivocaste de persona
Porque estás comparando dos cosas que no se pueden comparar.
Los primeros meses traen intensidad prestada por la novedad, y esa cuenta siempre gana.
Lo que tienes hoy tiene otras cosas que aquello no tenía: te conocen, te sostienen, saben cómo estás.
¿Qué te dio tu relación este año que no te podría haber dado el mes tres?
Si igual sientes que se enfrió todo, léelo junto a lo que escribimos sobre la falta de cariño en la pareja.
Cuando el bajón te deja pegado al dolor
A veces el duelo se vuelve un lugar donde quedarse.
Escuchas la música que más te hunde, miras fotos viejas y dejas de ver gente.
Hay algo que engancha ahí, porque el dolor mantiene viva la historia.
Y mientras te duele, no tienes que aceptar del todo que esa etapa ya pasó.
Mientras te duele, no terminó. Ese es el trato que tu cabeza te propone, y no te conviene.
Si es una relación que ya se acabó, te va a servir cómo olvidar a tu ex.
Guardar una parte para ti
En el enamoramiento vuelcas casi todo en la otra persona.
Dejas de ver amigos, sueltas lo que te gustaba y ordenas tu semana alrededor de sus horarios.
Al principio se siente romántico. Con el tiempo te deja sin nada propio a lo que volver.
¿Qué cosa tuya soltaste este año sin darte cuenta?
No es egoísmo reservarte una parte: es lo que sostiene tu vida cuando la relación tiembla.
Cuando eso no pasa, aparece la dependencia emocional, y ahí el trabajo es otro.
Enamorarte de otra persona sin dejar de querer a tu pareja
Esta mezcla confunde muchísimo y llega bastante a consulta.
Puedes tener una historia larga con alguien y a la vez sentir la intensidad del principio con otra persona.
No son lo mismo ni compiten en igualdad de condiciones.
Comparar tres meses nuevos contra ocho años de convivencia es comparar dos cosas distintas.
Eso no decide nada por ti, pero cambia la pregunta que te conviene hacerte.
Lo trabajamos a fondo en ¿existe amor cuando hay infidelidad?.
Se puede volver a encender, pero no fingiendo
Una revisión encontró que el amor romántico intenso puede seguir vivo en relaciones largas.
Cuando aparece sin obsesión, se asocia con más satisfacción en la pareja (Acevedo y Aron, 2009).
Es una asociación, no una receta: nadie puede prometerte un resultado en tu caso.
Lo que sí sabemos es qué ayuda: cosas nuevas juntos, admiración dicha en voz alta y tiempo sin pantallas.
Fingir entusiasmo no sirve, y tu pareja lo nota antes que tú.
Tienes ideas concretas en cómo reavivar la pasión cuando están estancados en la rutina.
Cuándo conviene pedir ayuda
- Cuando el bajón te dura meses y te saca de tu vida.
- Cuando no puedes dormir, comer o trabajar por esto.
- Cuando cada relación tuya se apaga en el mismo punto.
- Cuando la duda te ocupa la cabeza todo el día.
- Cuando hay una tercera persona y no sabes qué hacer con eso.
Nada de esto se te resuelve pensándolo más veces a solas, por muchas vueltas que le des.
Cómo te podemos ayudar
En Psicología On The Go atendemos online a hispanos en Estados Unidos, México y el resto de LATAM.
Trabajamos con parejas que llegan justo en este punto, cuando la intensidad bajó y aparece el miedo.
También con personas solas, que necesitan entender qué les pasa antes de decidir algo grande.
En los dos casos el trabajo empieza igual: separar lo que se apagó de lo que nunca se construyó.
Puedes empezar por nuestro test de infidelidad, que es gratuito y te ubica en qué punto estás.
Un consejo que no estaba arriba: no tomes decisiones grandes en el peor mes.
Espera a que baje el ruido, y decide después.
¿Y si lo que se apagó no fue tu amor, sino la novedad?
Autora: Lic. Belén Humenczuk, MN 59898.
Ver también:
- ¿Cómo construir el amor de pareja?
- Mitos del amor romántico y la monogamia
- Qué es el apego y cómo influye en tus relaciones
Fuentes consultadas
- Aron, A., Fisher, H., Mashek, D. J., Strong, G., Li, H., & Brown, L. L. (2005). Reward, motivation, and emotion systems associated with early-stage intense romantic love. Journal of Neurophysiology, 94(1), 327–337. doi.org/10.1152/jn.00838.2004
- Marazziti, D., Akiskal, H. S., Rossi, A., & Cassano, G. B. (1999). Alteration of the platelet serotonin transporter in romantic love. Psychological Medicine, 29(3), 741–745. doi.org/10.1017/S0033291798007946
- Sternberg, R. J. (1986). A triangular theory of love. Psychological Review, 93(2), 119–135. doi.org/10.1037/0033-295X.93.2.119
- Acevedo, B. P., & Aron, A. (2009). Does a long-term relationship kill romantic love? Review of General Psychology, 13(1), 59–65. doi.org/10.1037/a0014226