Buscas cuál es la mejor terapia para lo que pasó en tu casa.
La pregunta es razonable. La respuesta te va a incomodar un poco.
Ninguna terapia es la mejor para todos. Sí hay enfoques que se estudiaron con parejas después de una infidelidad.
Pero lo que más se repite en la investigación no es el nombre del enfoque.
Aquí tienes qué se probó, cómo es una sesión por dentro y qué preguntar antes de reservar la primera.
También cuándo conviene cambiar de terapeuta, algo que casi nadie te dice.
Es la duda que más nos traen en la primera consulta.
Por qué nadie puede decirte cuál es la mejor
Porque no existe un enfoque que gane siempre, en todos los casos.
Lo que hay son varios enfoques con respaldo y tu caso, que no es igual a ningún otro.
Tu historia, cuánto hace que lo sabes y qué hace tu pareja con eso cambian todo.
Si una web te promete el método definitivo, ya sabes qué está haciendo.
Lo que pesa más que el enfoque
Esta parte sorprende a mucha gente, y te conviene saberla antes de elegir.
Cuando se compara la calidad del vínculo entre paciente y terapeuta con el resultado del tratamiento, esa relación aparece de forma constante (Flückiger y cols., 2018).
Y hay una discusión larga sobre cuánto explican los llamados factores comunes, presentes en cualquier terapia (Wampold, 2015).
Traducido: importa mucho con quién te sientas, no solo qué siglas tiene su enfoque.
El enfoque te da el mapa. La persona que lo usa te da el viaje.
Los enfoques que sí se estudiaron con infidelidad
| Enfoque | Qué mira primero | Se estudió en |
|---|---|---|
| Terapia enfocada en emociones | La herida en el vínculo | Parejas con lesión de apego |
| Terapia de pareja conductual | El trato y la conducta diaria | Parejas, con y sin infidelidad |
| Modelo en tres etapas | El orden del proceso | Parejas tras un affair |
| Terapia cognitivo conductual | Los pensamientos que vuelven | Ansiedad, ánimo, rumiación |
Ninguna fila de esa tabla es un ganador. Son puertas distintas al mismo problema.
Terapia enfocada en emociones
Mira la infidelidad como una lesión de apego, o sea una herida en la seguridad que sentías con tu pareja.
El trabajo apunta a que tú y tu pareja puedan acercarse otra vez, sin que uno ataque y el otro se cierre.
Se probó con parejas en un estudio con muestra chica, de 24 parejas (Makinen y Johnson, 2006).
Suele encajar bien si lo que más duele es la distancia entre ustedes dos.
Terapia de pareja conductual
Se ocupa del trato de todos los días: qué se dicen, qué se evitan, qué hacen cuando tú sacas el tema.
Dentro de un tratamiento así se comparó a parejas que llegaban por infidelidad con las que llegaban por otros motivos (Atkins y cols., 2005).
Ese mismo grupo se volvió a mirar cinco años después (Marín y cols., 2014).
Suele encajar si lo que los hunde es cómo se hablan, no solo lo que pasó.
El modelo en tres etapas
Ordena el proceso: primero contener el impacto, después entender qué pasó, y recién al final la decisión.
Se describió y se probó en un formato pequeño, con seis parejas (Gordon y cols., 2004).
Es un estudio chico, así que te conviene leerlo como una guía de trabajo y no como una prueba de eficacia.
Su aporte más útil es el orden: no decidir nada en la etapa uno.
Y la terapia cognitivo conductual
Trabaja los pensamientos que te dan vueltas solos y las conductas que los alimentan.
Es el enfoque que más se usa para la ansiedad, el ánimo bajo y la rumiación que quedan después.
Cómo funciona por dentro te lo contamos en terapia cognitivo conductual.
No trata la infidelidad en sí, trata lo que la infidelidad te dejó encima.
Qué pasa dentro de una sesión
Aquí está la parte que casi ningún artículo cuenta, y es la que más te sirve.
La primera sesión
Nadie te va a pedir que decidas nada. Se empieza bajando el ruido, no tomando decisiones.
Te van a preguntar qué pasó, desde cuándo lo sabes y cómo estás durmiendo.
También cómo es un día tuyo ahora, y qué te sostiene fuera de la pareja.
Si van los dos, se acuerdan reglas para que la sesión no se te convierta en un juicio.
Las primeras semanas
Se trabaja lo urgente: el sueño, la comida, las peleas de la madrugada, los mensajes que revisas.
También la transparencia, que es distinta de la vigilancia. Ese tema lo desarrollamos en culpa tras una infidelidad.
Es la etapa en la que más gente abandona, porque duele y todavía no se ve el cambio.
¿Cuántas noches llevas revisando el teléfono en vez de dormir?
Más adelante
Aparece la pregunta de por qué pasó, que no es lo mismo que buscar culpables.
Y aparecen los ejercicios concretos, como los de reconstruir la confianza.
La decisión de seguir o cerrar casi siempre se piensa mejor en esta etapa, no en la primera.
Terapia individual, de pareja, o las dos
Depende de qué te esté doliendo más esta semana.
La individual trabaja lo tuyo: los pensamientos que te dan vueltas, la culpa, la rabia, tu valor propio.
La de pareja trabaja lo que pasa entre tu pareja y tú cuando están en la misma habitación.
Cuando se juntan muchos estudios de terapia de pareja, los resultados se miden en varias áreas a la vez (Roddy y cols., 2020).
Muchos procesos combinan las dos, y no hace falta que empieces con todo junto.
¿Qué te pesa más ahora, lo que sientes tú o lo que pasa entre los dos?
Cuánto tarda esto
No hay una fecha, y quien te dé una está inventando.
Varía según lo que pasó, cuánto hace que lo sabes y qué hace tu pareja con el tema.
Lo que sí puedes seguir es el movimiento, no el calendario.
Buenas señales tempranas: duermes algo más, pueden hablar sin gritar, ya no revisas cada noche.
Cuándo conviene cambiar de terapeuta
Esta es la parte que casi nadie escribe, y te ahorra meses.
- Si te sientes juzgado, sobre todo si fuiste tú quien fue infiel.
- Si te empuja a una decisión que no tomaste tú.
- Si solo desahogas y a los dos meses nada se ordena.
- Si toma partido por uno de los dos en cada sesión.
- Si no puedes decirle que algo no te está sirviendo.
Antes de irte, prueba una cosa: decirlo en voz alta dentro de la sesión.
Un buen terapeuta te va a agradecer esa conversación en vez de ponerse a la defensiva.
Y si aun así no te encaja, cambiar no es fracasar. Qué mirar está en un buen psicólogo de infidelidad.
No sirve el terapeuta que más te gusta. Sirve aquel con el que puedes decir la verdad.
Qué preguntar antes de reservar
Puedes preguntar todo esto por mensaje, antes de pagar nada.
Cuánta experiencia tiene con infidelidad. Cómo trabaja: individual, en pareja, o las dos.
Qué pasa si tu pareja no quiere ir. Cómo maneja lo que le cuenta cada uno por separado.
Esa última pregunta es la más importante y casi nadie la hace.
¿Te animarías a mandar esas preguntas hoy mismo?
Cómo te podemos ayudar
En Psicología On The Go trabajamos con infidelidad y crisis de pareja, online, en México, Estados Unidos y el resto de LATAM.
Combinamos trabajo individual y de pareja, y te decimos de entrada con qué conviene empezar en tu caso.
Un consejo que no estaba arriba. Antes de la primera sesión, anota tres cosas que necesitas que cambien esta semana. No tres cosas del año que viene: de esta semana.
Esa hoja te ordena la consulta mejor que cualquier relato largo de lo que pasó.
Y si quieres algo de claridad ahora mismo, nuestro test de infidelidad es gratuito y te ubica en minutos.
¿Con cuál de las dos empezarías tú, la individual o la de pareja?
Fuentes consultadas
- Flückiger, C., Del Re, A. C., Wampold, B. E., & Horvath, A. O. (2018). The alliance in adult psychotherapy: A meta-analytic synthesis. Psychotherapy, 55(4), 316–340. doi.org/10.1037/pst0000172
- Wampold, B. E. (2015). How important are the common factors in psychotherapy? An update. World Psychiatry, 14(3), 270–277. doi.org/10.1002/wps.20238
- Makinen, J. A., & Johnson, S. M. (2006). Resolving attachment injuries in couples using emotionally focused therapy. Journal of Consulting and Clinical Psychology, 74(6), 1055–1064. doi.org/10.1037/0022-006x.74.6.1055
- Atkins, D. C., Eldridge, K. A., Baucom, D. H., & Christensen, A. (2005). Infidelity and behavioral couple therapy: Optimism in the face of betrayal. Journal of Consulting and Clinical Psychology, 73(1), 144–150. doi.org/10.1037/0022-006x.73.1.144
- Marín, R. A., Christensen, A., & Atkins, D. C. (2014). Infidelity and behavioral couple therapy: Relationship outcomes over 5 years following therapy. Couple and Family Psychology, 3(1), 1–12. doi.org/10.1037/cfp0000012
- Gordon, K. C., Baucom, D. H., & Snyder, D. K. (2004). An integrative intervention for promoting recovery from extramarital affairs. Journal of Marital and Family Therapy, 30(2), 213–231. doi.org/10.1111/j.1752-0606.2004.tb01235.x
- Roddy, M. K., Walsh, L. M., Rothman, K., Hatch, S. G., & Doss, B. D. (2020). Meta-analysis of couple therapy: Effects across outcomes, designs, timeframes, and other moderators. Journal of Consulting and Clinical Psychology, 88(7), 583–596. doi.org/10.1037/ccp0000514