Validar al otro es decirle, con palabras o con gestos, que lo escuchaste y que lo que siente tiene sentido.
Eso es todo, y no incluye darle la razón.
Y ahí está el nudo: mucha gente no valida porque cree que validar es rendirse en una discusión.
Entonces explica, corrige, aclara lo que en realidad pasó, y la conversación se pudre.
¿Cuántas veces terminaste una discusión con la sensación de que ninguno de los dos escuchó nada?
Aquí vas a ver qué es validar, qué no es, las frases exactas que funcionan y cómo practicarlo esta semana.
Es una de las cosas que más entrenamos en consulta con parejas.
Qué es validar, en una frase
Validar es transmitirle a alguien que su experiencia es real y tiene sentido para él.
La psicóloga Marsha Linehan lo definió como comunicar que la otra persona es escuchada y vista, y que lo que siente tiene una validez propia.
No es un favor que le haces: es información que le devuelves.
Validar no es estar de acuerdo
Esta es la confusión que arruina más conversaciones: puedes reconocer que tu pareja está dolida sin aceptar que tú causaste ese dolor.
Validas la emoción, no la conclusión. Son dos cosas distintas y se pueden separar.
«Entiendo que esto te dejó mal» no significa «tienes razón en todo».
Lo que validar tampoco es
- No es dar consuelo ni buscar que el otro se calme rápido.
- No es dar soluciones ni consejos que nadie pidió.
- No hace falta que entiendas del todo lo que le pasa.
- No te obliga a sentir lo mismo que siente.
Si validas para que la otra persona deje de hablar, no estás validando: estás administrando.
Qué se valida y qué no
| Se valida siempre | No se valida nunca |
|---|---|
| Lo que siente | Las mentiras |
| Lo que necesita | Las amenazas |
| Lo que teme | Los insultos y los gritos |
| Su manera de vivir algo | Cualquier forma de violencia |
Puedes reconocer la emoción que hay debajo de una conducta sin avalar esa conducta.
Suena así: «veo que estás furioso, y así no puedo seguir hablando contigo».
Cómo validar, paso a paso
Cinco movimientos concretos, y con eso alcanza.
- Escucha sin ir armando tu respuesta. Si estás preparando el argumento, no estás escuchando.
- Ponle nombre a lo que ves. «Te escucho preocupado.» «Se te nota cansada de esto.»
- Repite con tus palabras lo que entendiste. Y pregunta si entendiste bien.
- Pregunta qué necesita. No lo supongas. La mayoría de las veces te lo va a decir.
- Aguanta las ganas de arreglarlo. Casi nadie pide una solución cuando cuenta algo que duele.
Hay un sexto movimiento, el más difícil, no defenderte: si te acusan, tu impulso será explicar.
Explicar en ese momento apaga la conversación. ¿Prefieres tener razón o llegar a algún lado?
Frases que validan
- «Suena a algo que duele mucho.»
- «Lo importante es cómo te sientes tú.»
- «Tiene sentido que te haya caído así.»
- «No me imaginaba que esto pesaba tanto.»
- «¿Qué necesitas de mí ahora?»
- «Cuéntame más, quiero entenderlo bien.»
Frases que invalidan sin que te des cuenta
- «No es para tanto.» / «Podría ser peor.»
- «Cálmate.» / «No te pongas así.»
- «Estás exagerando.» / «Eres muy sensible.»
- «Ya déjalo ir.» / «No pienses más en eso.»
- «Yo en tu lugar no me lo tomaría así.»
Ninguna de estas frases se dice con mala intención, y casi todas salen del cansancio o de las ganas de ayudar.
Aun así hacen daño, y quien las recibe deja de contar cosas. Lo desarrollamos en ambiente invalidante.
Qué le pasa al cuerpo de alguien cuando lo validas
No es una idea bonita: se mide.
En un estudio, las personas que recibieron respuestas invalidantes mostraron más activación fisiológica y peor estado de ánimo que quienes recibieron respuestas validantes (Shenk y Fruzzetti, 2011).
Y en parejas, sentir que el otro responde a lo que uno necesita se asoció con menos ansiedad y mejor sueño (Selcuk y cols., 2016).
Validar le baja el volumen al sistema de alarma de la otra persona, y por eso funciona.
El apoyo que no se nota es el que más sirve
Hay un detalle que sorprende. Un estudio siguió a parejas mientras una de las dos preparaba un examen difícil (Maisel y Gable, 2009).
El apoyo que la persona registró como apoyo la puso más ansiosa; el que no llegó a notar, la ayudó más.
La lectura práctica es simple: valida sin anunciar que estás validando.
Por qué te cuesta tanto cuando la queja es sobre ti
Validar a un amigo te sale fácil, pero validar a quien te está reclamando algo es otra cosa.
Tu cuerpo lo lee como un ataque: se te acelera el pulso y tu cabeza sale a buscar pruebas de que no fue tan grave.
Ese estado tiene nombre: inundación, o sea que te activas tanto que ya no puedes escuchar bien.
Si te pasa, pídele a tu pareja una pausa de veinte minutos y vuelve. No sigas hablando desde ahí.
Validarte a ti también cuenta
Lo que haces contigo es lo que después te sale con tu pareja.
Si cada vez que sientes algo te dices «no es para tanto», lo que estás entrenando es invalidación.
Prueba lo contrario: ponle nombre a lo que sientes y déjalo estar diez minutos, sin discutirlo contigo.
No te va a resolver el problema, pero te va a bajar el ruido, y con menos ruido decides mejor.
Cómo pedirle a tu pareja que te valide
También puedes pedirlo, y casi nadie lo hace.
Si tu pareja sale a resolverte el problema, dile esto antes de arrancar: «no busco solución, quiero que me escuches».
Te suena raro la primera vez, y funciona la primera vez.
Y si tú te olvidas y le das consejos igual, no pasa nada: te corriges y sigues.
Validar a tu pareja después de una infidelidad
Aquí la validación es más necesaria y más difícil que en cualquier otro momento.
Quien fue traicionado vuelve una y otra vez sobre lo mismo, y cada vez necesita lo mismo: que su dolor no se discuta.
Lo que más invalida en esta etapa
- «Ya te pedí perdón.»
- «¿Cuánto más vas a seguir con esto?»
- «Tampoco fue tan grave.»
- «Estás obsesionada.»
Esas frases suelen salir del agotamiento de quien fue infiel, pero igual profundizan la herida.
Por qué apurar el proceso lo alarga
Cada vez que le dices que ya es hora de superarlo, vuelve a empezar de cero. Validar no estira el proceso: es lo único que lo hace avanzar.
Un modelo clínico muy usado para recuperarse de una infidelidad pone justamente esa fase de reconocer el impacto antes que cualquier intento de reparar (Gordon, Baucom y Snyder, 2004).
Y el perdón se asocia con que la disculpa se perciba como sincera, no con que se repita (Schumann, 2012).
Si estás de ese lado, te va a servir cómo tratar a tu pareja después de una infidelidad.
El ejercicio de los diez minutos
Pruébalo esta semana, una vez, sin esperar a que haya una crisis.
Uno de los dos habla diez minutos de algo que le pesa, y el otro solo escucha y refleja.
Nada de opinar, nada de defenderse, nada de resolver. Al terminar, cambian de lugar.
Es incómodo las primeras veces y después se vuelve el mejor rato de la semana.
Tienes más ideas de este tipo en ejercicios de confianza para pareja.
Si validar te sale forzado
Al principio le pasa a casi todo el mundo, porque suena a libreto, y es un libreto.
También le cuesta más a quien creció en una casa donde sus emociones se discutían. Si es tu caso, no es falta de ganas.
Con la práctica deja de sonar armado. Y mientras tanto, una frase torpe que te reconoce es mejor que una frase natural que te deja solo.
Qué cambia en tu casa cuando validas
No cambia de un día para otro y no te arregla lo que ya está roto.
Lo que cambia es la velocidad: tus peleas se acortan porque el otro deja de insistir para que le creas.
Y aparece algo más silencioso. Tu pareja vuelve a contarte cosas chicas, y las cosas chicas son casi toda la relación.
¿Cuándo fue la última vez que te contó algo sin que se lo preguntaras?
Cómo te podemos ayudar
En Psicología On The Go trabajamos esto con parejas todas las semanas, online, con hispanos en Estados Unidos, México y el resto de LATAM.
Si tus conversaciones terminan siempre en reproche, la terapia sirve para recuperar esta habilidad antes que cualquier otra.
Si además hay una infidelidad de por medio, puedes empezar por nuestro test de infidelidad, que es gratuito.
Un consejo que no estaba arriba: valida en voz baja. El volumen alto invalida aunque las palabras sean correctas.
¿A quién de los dos le cuesta más escuchar sin defenderse?
Ver también:
- Cómo validar las emociones de tu pareja
- Los cuatro jinetes del apocalipsis en la pareja
- Terapia de pareja online para infidelidad
Fuentes consultadas
- Shenk, C. E., y Fruzzetti, A. E. (2011). The impact of validating and invalidating responses on emotional reactivity. Journal of Social and Clinical Psychology, 30(2), 163–183. doi.org/10.1521/jscp.2011.30.2.163
- Maisel, N. C., y Gable, S. L. (2009). The paradox of received social support. Psychological Science, 20(8), 928–932. doi.org/10.1111/j.1467-9280.2009.02388.x
- Selcuk, E., Stanton, S. C. E., Slatcher, R. B., y Ong, A. D. (2016). Perceived partner responsiveness predicts better sleep quality through lower anxiety. Social Psychological and Personality Science, 8(1). doi.org/10.1177/1948550616662128
- Gordon, K. C., Baucom, D. H., y Snyder, D. K. (2004). An integrative intervention for promoting recovery from extramarital affairs. Journal of Marital and Family Therapy, 30(2), 213–231. doi.org/10.1111/j.1752-0606.2004.tb01235.x
- Schumann, K. (2012). Does love mean never having to say you’re sorry? Journal of Social and Personal Relationships, 29(8). doi.org/10.1177/0265407512448277
- Linehan, M. M. (1997). Validation and psychotherapy. En Empathy Reconsidered. American Psychological Association.