Causas de la Infidelidad en el Matrimonio: lo que dice la psicología

¿Por qué alguien decide ser infiel si ama a su pareja? Conocé las causas de la infidelidad en el matrimonio desde la psicología: secretismo, química sexual e involucramiento emocional.

Causas de la Infidelidad en el Matrimonio: lo que dice la psicología

Cuando una infidelidad irrumpe en un matrimonio, una de las primeras preguntas que aparece es: ¿por qué?

No es una pregunta fácil de responder. La infidelidad tiene causas complejas y raramente se reduce a una sola razón. Pero entender qué la impulsa —desde la psicología— puede ser el primer paso para procesar lo que pasó y decidir cómo seguir.

En este artículo te explicamos cuáles son las principales causas de la infidelidad en el matrimonio, qué ocurre en la mente de quien engaña y cómo se puede trabajar en pareja para salir de esta crisis.

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¿La infidelidad es solo una falla moral?

La respuesta corta es no. La visión simplista que reduce la infidelidad a un defecto de carácter —«es un narcisista», «no tiene valores»— no alcanza para explicar por qué ocurre con tanta frecuencia en matrimonios donde, aparentemente, «todo estaba bien».

«Algunas parejas trabajan sus acuerdos al inicio de la relación, pero la mayoría se mueve por prueba y error. Las relaciones son un mosaico de reglas y roles que hemos ido tejiendo desde la primera cita.»

Esther Perel, El dilema de la Pareja

Esto no significa que la infidelidad no lastime o que sea justificable. Significa que para entenderla —y poder superarla— hace falta ir más allá del juicio moral.

Las 3 causas de la infidelidad en el matrimonio según la psicología

La terapeuta y escritora Esther Perel propone que toda infidelidad incluye, en menor o mayor medida, tres elementos que explican tanto su atracción como su impacto:

  • Secretismo
  • Alquimia sexual
  • Involucramiento emocional

Veamos cada uno en detalle.

1. Secretismo

El secreto es el fundamento sobre el que se construye casi toda infidelidad. Y tiene un efecto psicológico muy concreto: intensifica la carga erótica de la relación paralela.

Desde la infancia sabemos el poder que tienen los secretos. Compartir uno con alguien crea un vínculo especial, genera la sensación de pertenecer a algo exclusivo. En el contexto de una aventura, ese mismo mecanismo funciona de forma amplificada.

Mantener un secreto produce en quien lo guarda una sensación de autonomía y control. Para alguien que se siente atrapado en la rutina o que siente que perdió su identidad dentro del matrimonio, esa sensación puede ser adictiva.

Dicho esto, el secretismo también tiene un costo altísimo: genera culpa, autodesprecio y una doble vida emocionalmente agotadora. Muchos infieles describen ese período como «vivir en una mentira constante», aunque en ese momento no puedan o no quieran salir de ella.

2. Alquimia sexual

Contrario a lo que se suele pensar, no toda infidelidad incluye sexo. Pero toda infidelidad es erótica.

El erotismo tiene que ver con la fantasía, el anhelo, la imaginación. Imaginar un encuentro puede ser emocionalmente tan intenso como consumarlo. Es por eso que la infidelidad emocional —a través de mensajes, videollamadas, o simplemente pensamientos recurrentes sobre otra persona— puede ser tan devastadora para quien la descubre como una aventura física.

Lo que impulsa a muchas personas hacia una relación paralela no es necesariamente insatisfacción sexual con su pareja. A veces es exactamente lo opuesto: la persona se siente incapaz de explorar ciertas facetas de su deseo dentro del matrimonio y busca ese espacio afuera.

«El fuego del deseo precisa de oxígeno», escribe Perel. Cuando la intimidad se vuelve predecible o cuando uno de los dos siente que no puede ser completamente libre dentro de la relación, la tensión que se acumula puede encontrar salida en otro lugar.

3. Involucramiento emocional

«Negar esos sentimientos hubiera sido una traición a mí mismo», así nos describió un paciente la conexión que sintió con su amante durante las sesiones de terapia de pareja.

Toda infidelidad tiene un componente emocional, aunque varíe en intensidad. Hay quienes describen haber «encontrado al amor de su vida» en la persona con la que engañaron. No es hasta el shock del descubrimiento —o el fin de la aventura— que esa percepción se desmorona.

La intimidad emocional puede construirse de muchas maneras: escucharse, compartir secretos, darse apoyo en momentos de vulnerabilidad. Cuando esa conexión ocurre fuera del matrimonio, refuerza todos los demás elementos: hace que el secreto valga la pena y que la atracción sexual se vuelva más intensa.

¿Qué pasa por la mente de una mujer infiel?

En el caso de las mujeres, el secretismo suele estar vinculado a una búsqueda de autonomía y control en contextos donde sienten que no los tienen.

En muchas relaciones de pareja, las mujeres asumen una carga desproporcionada de roles —cuidado, organización, sostén emocional— que puede dejar muy poco espacio para su propia identidad. La aventura puede sentirse, paradójicamente, como un espacio propio: algo que es solo de ellas, que no está al servicio de nadie más.

Esto no implica que la infidelidad sea la respuesta adecuada a esa necesidad. Pero entender el mecanismo ayuda a abordarlo en terapia: trabajar sobre los espacios de libertad y autonomía dentro de la relación antes de que se busquen afuera.

¿Qué pasa por la mente de un hombre infiel?

En los hombres, el secretismo frecuentemente activa el recuerdo de una etapa anterior —la soltería, la conquista, la sensación de no tener ataduras. La aventura puede funcionar como un escape a lo que sienten como «la rutina» del matrimonio.

Lo que resulta llamativo, y que observamos sistemáticamente en sesiones de terapia, es que muchos hombres infieles raramente expresan sus necesidades dentro del matrimonio. No dicen que se sienten solos, atrapados, o que extrañan algo. Simplemente actúan.

Por eso, uno de los trabajos centrales en terapia de pareja posterior a una infidelidad es desarrollar la validación emocional: crear las condiciones para que ambos puedan expresar lo que necesitan antes de buscarlo afuera.

¿La infidelidad siempre responde a un problema de pareja?

No necesariamente. Esta es una creencia que puede hacer mucho daño a quien fue traicionado: la idea de que «algo hice mal» o de que «si hubiera sido mejor pareja, no habría pasado».

Algunas infidelidades ocurren en matrimonios donde la relación funciona bien. En esos casos, suelen ser más reveladoras de algo que le pasa al individuo —una crisis de identidad, miedo a la vejez, necesidad de validación— que de un problema de pareja en sí.

Otras sí están ligadas a una desconexión dentro del matrimonio: falta de comunicación, distanciamiento emocional, conflictos no resueltos que se acumulan durante años.

En ambos casos, la terapia puede ayudar a distinguir qué tipo de infidelidad ocurrió y qué trabajo necesita cada parte.

¿Se puede superar una infidelidad en el matrimonio?

Sí. Lo vemos en consulta con frecuencia. Pero requiere condiciones específicas:

  • Que ambos estén dispuestos a atravesar el proceso
  • Que quien engañó asuma la responsabilidad de lo ocurrido sin minimizar el daño
  • Que quien fue traicionado pueda, con tiempo y acompañamiento, reconstruir la confianza
  • Que haya un profesional especializado en trauma por infidelidad guiando el proceso

«La infidelidad resulta en una lesión de apego. Es una violación de la confianza resultante de una traición, que pone en duda la naturaleza de toda la relación y socava el vínculo de apego entre las partes», explica la especialista Shirley Glass.

Esa herida es real y profunda. Pero con el trabajo adecuado, muchas parejas logran no solo sobrevivir a la infidelidad, sino construir una relación más consciente y sólida que la que tenían antes.

Cómo puede ayudar la terapia de pareja

La terapia no trabaja sobre las causas de la infidelidad en abstracto, sino sobre lo que le pasó a esa pareja específica. Ayuda a:

  • Entender qué llevó a quien engañó a tomar esa decisión
  • Procesar el trauma de quien fue traicionado
  • Reconstruir la comunicación y la confianza desde una base más honesta
  • Decidir —con claridad y sin presiones— si la relación tiene futuro

En Psicología On The Go trabajamos con parejas que atraviesan crisis de infidelidad desde hace años. Si estás en ese momento, podés reservar una consulta con nuestro equipo o conocer más sobre nuestro programa de terapia de pareja por infidelidad.

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