Tipos de comportamientos compulsivos tras una Infidelidad: ¿Cómo reconocerlos?

La infidelidad en una relación puede desencadenar una serie de respuestas emocionales y comportamientos que varían según la persona y las circunstancias involucradas. En este artículo, exploraremos los tipos de comportamientos compulsivos que pueden surgir después de una infidelidad, entendido estos como “actos mentales (…) que la persona se siente impulsada a realizar en respuesta a una obsesión o según reglas que se tienen que aplicar rígidamente cuyo objetivo es evitar o reducir el malestar o algún objeto o situación temidos; sin embargo, estas conductas o actos mentales no están conectados de forma realista con lo que se intenta neutralizar o evitar, o son claramente excesivos”, según explican Mark H. Freeston y Robert Ladouceur. Nos centraremos en cómo se comporta una persona después de ser infiel, los trastornos relacionados, qué constituye la infidelidad compulsiva y cómo identificar si se ha desarrollado un trauma debido a la infidelidad.

¿Cómo se comporta una persona después de una Infidelidad?

Después de cometer una infidelidad, el comportamiento de una persona puede estar marcado por una variedad de factores psicológicos, emocionales y sociales. “La aventura puede que te haya dado una nueva sensación de control sobre tu mundo, con más poder y más elecciones que antes. Tu cónyuge, por el contrario, probablemente se sienta disminuido y amenazado por un futuro incierto”, comenta la psicoanalista Janis Abrahms Spring. Algunas de las formas en que una persona puede comportarse después de ser infiel incluyen:
  • Negación y minimización: en un intento de proteger su propia imagen y evitar enfrentar las consecuencias de sus acciones, la persona infiel puede negar o minimizar la importancia de su comportamiento. Pueden racionalizar la infidelidad, culpando a su pareja o justificándola como un error momentáneo.
  • Remordimiento y culpa: a menudo, la persona infiel experimenta sentimientos intensos de remordimiento y culpa por su traición. Estos sentimientos pueden manifestarse a través de disculpas sinceras, expresiones de arrepentimiento y un deseo genuino de reparar el daño causado a su pareja.
  • Miedo a la confrontación: temiendo las reacciones de su pareja y el posible fin de la relación, la persona infiel puede evitar o retrasar la confrontación sobre su infidelidad. Pueden ocultar información, mentir o tratar de manipular la situación para evitar las consecuencias de sus acciones.
  • Búsqueda de validación: después de cometer una infidelidad, la persona puede buscar validación externa para su comportamiento. Esto puede manifestarse a través de la búsqueda de atención y afecto de otras personas, o incluso involucrarse en más relaciones extramatrimoniales para satisfacer su necesidad de validación y autoestima.

¿Qué tipo de trastorno tiene una persona infiel?

La infidelidad en sí misma no es necesariamente un trastorno psicológico, pero puede estar asociada con una variedad de problemas subyacentes que requieren atención profesional. Algunos de los trastornos que pueden estar presentes en una persona infiel incluyen:
  • Trastorno Narcisista de la Personalidad (TNP): las personas con TNP tienden a tener una necesidad excesiva de admiración y falta de empatía hacia los demás. Pueden buscar relaciones extramatrimoniales como una forma de satisfacer su necesidad de atención y validación constante.
  • Trastorno de la Conducta Sexual Compulsiva (TCSC): se caracteriza por un patrón persistente de comportamiento sexual, impulsivo y descontrolado. Las personas con TCSC pueden participar en múltiples aventuras extramatrimoniales sin considerar las consecuencias negativas para ellos mismos o para sus parejas.
  • Trastorno de Ansiedad: la infidelidad puede desencadenar o exacerbar los síntomas de ansiedad en una persona, especialmente si experimentan miedo a ser descubiertos o temen perder a su pareja como resultado de su comportamiento infiel.
  • Depresión: sentimientos de culpa, vergüenza y remordimiento asociados con la infidelidad pueden contribuir al desarrollo o exacerbación de la depresión en la persona infiel.
Es importante tener en cuenta que no todas las personas que son infieles padecen un trastorno psicológico subyacente, pero aquellos que lo hacen pueden beneficiarse de la intervención terapéutica para abordar sus problemas y aprender estrategias saludables para manejar sus emociones y comportamientos.

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¿Qué es un infiel compulsivo?

Un infiel compulsivo es alguien que experimenta un patrón repetitivo de comportamiento infiel, a menudo sin considerar las consecuencias negativas para sí mismos o para sus parejas. A diferencia de alguien que comete una infidelidad ocasional o como resultado de circunstancias específicas, un infiel compulsivo tiende a buscar constantemente la excitación y la gratificación sexual fuera de su relación primaria, a pesar de los riesgos emocionales y sociales involucrados. Los infieles compulsivos pueden experimentar una sensación de falta de control sobre su comportamiento, sintiendo una necesidad abrumadora de buscar nuevas experiencias sexuales como una forma de aliviar el estrés, escapar de los problemas personales o satisfacer una necesidad insaciable de excitación. A menudo, este patrón de comportamiento está impulsado por factores psicológicos subyacentes, como baja autoestima, problemas de intimidad o traumas no resueltos del pasado. Si sientes que te encuentras atrapado en este tipo de comportamientos y no encuentras la salida, el camino ideal será consultar con expertos. La terapia cognitivo-conductual, la terapia de pareja y la terapia de grupo pueden ser recursos útiles para ayudar a la persona infiel a comprender y modificar sus patrones de comportamiento.

¿Cómo saber si tengo un trauma por infidelidad?

Centrándonos ahora en la parte engañada, es importante aclarar que experimentar una infidelidad en una relación puede ser una experiencia profundamente traumática que deja cicatrices emocionales duraderas. Algunos signos de trauma por infidelidad pueden incluir flashbacks y recuerdos intrusivos, síntomas de ansiedad y depresión como ataques de pánico, dificultad para dormir, cambios en el apetito y sentimientos de desesperanza y desesperación. Además, las personas traumatizadas por la infidelidad pueden evitar situaciones o lugares que les recuerden el evento traumático. Esto también puede generar dificultades en las relaciones futuras, afectando la capacidad de una persona para confiar en futuras parejas y establecer relaciones íntimas y significativas. Después de experimentar una infidelidad, una persona traumatizada puede encerrarse en sí misma motivada por la vergüenza social que pudo causarle la traición del ser amado. “Ten cuidado de aislarte y desarrollar en exceso tu vida en solitario(…) Si hay una red de personas que le dan integridad y significado a tu vida, sal y relaciónate con ellas, incluso aunque al principio te sientas incómodo y cohibido”, advierte Janis Abrahms Spring. La infidelidad puede desencadenar una variedad de respuestas emocionales y comportamientos compulsivos en las personas involucradas. Identificar y abordar los problemas subyacentes, como los trastornos psicológicos y el trauma emocional, es fundamental para superar las consecuencias devastadoras de la infidelidad y reconstruir relaciones saludables y significativas.

Bibliografía:

  • Abrahms Spring, J. (2015). Después de la infidelidad: Sanando el dolor y restableciendo la confianza cuando la pareja ha sido infiel.
  • Mark H. Freeston y Robert Ladouceur (2007). Análisis y tratamientos de las obsesiones. En Manual para el tratamiento cognitivo-conductual de los trastornos psicológicos de Vicente E. Caballo.

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