¿Vale la pena seguir después de una infidelidad?

La infidelidad es uno de los desafíos más dolorosos y complejos que pueden enfrentar una pareja. Cuando se descubre que uno de los miembros ha sido infiel, se pone a prueba todo el tejido de la relación, y la pregunta de si es posible continuar juntos se convierte en una interrogante central. Sin embargo, la respuesta a esta pregunta no es sencilla. Una de las claves para abordar este tema es entender la diferencia entre elegir y necesitar al otro.

La diferencia entre elección y necesidad

En una relación sana, el amor y la compañía se basan en la elección mutua, en el deseo consciente de compartir la vida con la otra persona. La necesidad, en cambio, puede ser un terreno donde la pareja se convierte en una especie de refugio o soporte vital, y no en un compañero de vida elegido libremente. Elegir al otro es un acto de amor y de voluntad. Es reconocer al otro no solo por sus virtudes, sino también por sus defectos, y decidir seguir apostando a ese vínculo. Por otro lado, necesitar al otro se convierte en una forma de dependencia emocional que puede nublar el juicio y llevar a decisiones tomadas desde el miedo a la soledad o al cambio.

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“Elegir es ser libre, es tener el poder, el control de tu vida. Es confiar, es sentirte capaz, es no dejar que el miedo te paralice. Necesitar es estar atrapado, es ser dependiente, es estar controlado y no confiar en uno mismo”, asegura la psicóloga Silvia Congost.

¿Qué pasa cuando ocurre una infidelidad?

Después de una infidelidad, el proceso de reconstrucción de una pareja es complejo y no siempre se puede continuar con la relación. Este proceso requiere tiempo y, sobre todo, un compromiso genuino de ambas partes para reconstruir la confianza y fortalecer la relación. No obstante, es vital que esta reconstrucción no se base en la necesidad, sino en la elección consciente de seguir juntos. Sin embargo, para llegar a este punto hay varios factores que deberás tener en cuenta. Aquí te los enumeramos:
  • Reflexión personal: cada miembro de la pareja debe tomarse un tiempo para reflexionar sobre sus sentimientos, sus necesidades y sus razones para querer seguir juntos. Es importante preguntarse si la decisión de continuar es fruto del amor y la voluntad de trabajar en la relación, o si es simplemente una necesidad de no estar solo.
  • Ser honestos con nuestros sentimientos: la transparencia en este punto es esencial. Hablar sobre lo sucedido, los sentimientos de cada uno y las expectativas futuras puede ayudar a desactivar los resentimientos y a establecer una base más sólida.
  • Terapia de pareja: considerar consultar con un experto en relaciones puede ser una herramienta invaluable. Un profesional puede guiar a la pareja en el proceso de reconstrucción, ayudando a explorar los motivos subyacentes de la infidelidad y proporcionando estrategias para fortalecer el vínculo.
  • Reafirmar la individualidad: es esencial que cada miembro de la pareja mantenga su sentido de identidad y su bienestar personal. La relación debe ser un espacio de crecimiento y apoyo mutuo.

¿Cómo tomar la decisión de seguir o terminar una relación?

Finalmente, la decisión de seguir adelante o no después de una infidelidad debe ser tomada con el corazón y la mente en equilibrio. Si la elección de continuar juntos se basa en el amor, el respeto mutuo y el deseo de construir un futuro juntos, entonces puede ser una decisión válida y enriquecedora. Sin embargo, si la decisión es producto de una necesidad de dependencia o miedo, es fundamental reconsiderarla, ya que una relación basada en la dependencia rara vez es saludable o sostenible.

Bibliografía:

Congost, S. (2013). Cuando amar demasiado es depender.

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