Culpa después de una infidelidad ¿Es una buena señal?

En términos de querer reconstruir un vínculo de pareja después del descubrimiento de una infidelidad, que quien fue infiel sienta culpa es una buena señal.

Pero ¿solo con sentirse mal y culpable después de haber sido infiel se puede reconstruir la confianza en la pareja?

La respuesta es: NO. Pero es un buen inicio.

La culpa puede ser un buen motor para cambiar luego de una infidelidad.

Si quien fue infiel a su pareja, hoy se siente inundado por un sentimiento de culpa, de haber “fallado” como hombre o mujer, es positivo, por lo menos inicialmente.

Infidelidad y falta de culpa

La falta de culpa en una infidelidad, indicaría:

  • Falta de arrepentimiento verdadero.
  • Incapacidad de empatizar con las emociones y el dolor generado a la compañera(o) herida(o).
  • Desinterés en el futuro de la relación.
  • Desinterés en el bienestar de la persona traicionada.
  • Falta de sentimiento de responsabilidad hacia el vínculo.
  • Ausencia de “conciencia de error” y por lo tanto que lo puede volver a hacer.
  • Creencia de que la infidelidad fue justificada.

Inclusive si quien fue infiel creía que la infidelidad fue algo “justificado” por las circunstancias cuando la cometió, el hecho de que no sienta culpa luego de ser descubierto y ver las consecuencias de sus actos, sería algo a tener en cuenta.

La falta de reconocimiento de un error así, indicaría que en el universo de posibilidades de esa persona, una infidelidad es algo aceptable bajo ciertas circunstancias particulares, por ejemplo: 

  • una crisis de pareja momentánea (peleas frecuentes, desacuerdo por la crianza de los niños), 
  • un problema profundo individual (la muerte de un familiar, problemas en el trabajo), 
  • el sentimiento de soledad (que a veces invade incluso estando en pareja),
  • sexualidad insatisfecha, etc.

Es decir que para para quien lo cometió, la traición fué “justificada” lo que hace que difícilmente muestre señales de arrepentimiento luego de la infidelidad. Depositando así la culpa en su relación, envez de hacerse cargo de lo que decidió libremente.

Señales de arrepentimiento después de una infidelidad

Quizás te estés preguntando cómo puedes saber exactamente si existe un arrepentimiento real o no de parte de quien cometió la infidelidad.

Signos de arrepentimiento real después de una infidelidad

Si quien fue infiel se muestra predispuesto:

  • a escuchar,
  • a proveer información
  • y acompañar en el difícil camino de ayudar a sanar emocionalmente a su pareja herida

Va a estar demostrando señales de un arrepentimiento verdadero y que existe una conciencia del daño generado por traición amorosa.

La capacidad empática para conectar con las emociones del otro y regular las propias es algo fundamental al momento de construir un vínculo amoroso. Pero se torna aún más esencial si lo que se quiere es superar una infidelidad en pareja y volver a ser felíz.

Las emociones y el modo en que nos relacionamos con ellas bajo estas circunstancias, se pueden trabajar en terapia individual especializada para personas que cometieron un acto infiel o desleal. Nuestro equipo de terapeutas brinda dicho servicio.

Signos de que NO hay arrepentimiento después de una infidelidad

Por otro lado, hay muchas señales y signos para darse cuenta de que quien fué infiel NO está arrepentido genuinamente.

Aquí te dejo algunos:

  • Quiere tomarse “un tiempo” o una separación temporal luego de ser descubierto.
  • No corta todo vínculo con la ex amante (contacto cero).
  • No avisa de algún tipo de contacto con la ex amante (un mensaje, verla de casualidad en el trabajo, etc.)
  • Se muestra esquivo y no quiere escuchar a su pareja traicionada hablarle de cómo se siente por la infidelidad.
  • Evita comenzar una terapia de pareja especializada en infidelidad.
  • Minimiza y afirma que el amorío “no fue nada” o “fue algo menor”.
  • Desaparece por momentos o incluso días y no deja en claro dónde está.
  • No demuestra signos de transparencia, evita y actúa de manera poco transparente o deshonesta.
  • No se anticipa a las nuevas necesidades de seguridad de su pareja.

Algo clave, es que podríamos resumir la falta de culpa y arrepentimiento verdadero a un solo punto: no estar disponible para acompañar el dolor de la pareja.

El hombre infiel y las emociones

Una traición a la confianza de parte de un hombre infiel, puede ser un llamado de atención de que algo estaba ocurriendo dentro del mundo emocional de esa persona.

Esto implica que, en muchos casos, luego de una infidelidad quien es infiel tendrá que trabajar individualmente en cambiar su relación con las emociones y en cómo se siente.

Desarrollar un lenguaje emocional más amplio y aprender a lidiar con los sentimientos, va a ayudar a la pareja a conectar emocionalmente, acercarse y reconstruir la intimidad, protegiendo de recaídas o futuras infidelidades

Los hombres suelen suprimir emociones como la culpa, el disgusto o cualquier otra que les genere un sentimiento de malestar. Intentando evitar el dolor, preocuparse y tener un cambio de ánimo hacia la tristeza o el enojo, por ejemplo.

Este “miedo a sentir” los suele llevar a ocultar sus emociones de sí mismos o evadir compartirlas. Como ocurre con el enojo, también suelen aferrarse a un solo modo de expresarse emocionalmente: estar bravos. Que es lo que la sociedad avala, porque después de todo como dice el dicho: los hombre no deben llorar.

Por ello a veces se hace difícil para la pareja avanzar en la reparación de la infidelidad y sentir que tienen un conocimiento mutuo del mundo emocional de cada uno, inclusive cuando la traición fue luego de años o décadas de estar juntos.

La infidelidad va a desatar en quien es traicionado una urgencia por saber qué le sucede al infiel en su mundo emocional interno.

Escapando de la culpa de haber sido infiel

Para huir de la responsabilidad y los sentimientos negativos que se desprenden de lo que generó, el infiel puede que promueva en su pareja olvidar la infidelidad, minimizando la magnitud de la traición.

Antes del descubrimiento, muchos infieles desestiman y desalientan las preocupaciones y sospechas de sus parejas ingenuas. Incluso llegan a acusarlas de estar “locas(os)”, haciendo un claro abuso emocional que ya tiene nombre en la psicología: gaslighting.

Una vez descubiertos, los infieles no arrepentidos de sus actos puede que:

  • Solo pidan disculpas una vez sobre lo que hicieron.
  • Repitan que el amorío fue algo menor y sin emociones.
  • Redirijan la culpa a su pareja traicionada.
  • Insistan en que es tiempo de olvidar lo que sucedió y continuar con la vida.

Cualquier cosa con tal de evitar el sentimiento incómodo de reconocerse culpables frente a su pareja y hacerse responsables de la situación.

¿Cómo reconocer el daño y cargar la culpa?

Quien ha sido infiel, deberá demostrar claramente que desea hacerse cargo, siente culpa y reconoce el daño que ha generado. Como indicamos antes deberá estar “disponible”, estar atento y ser proactivo en los detalles con su pareja.

Por un lado quien fue traicionado deberá poder tener un nuevo espacio dentro de la pareja donde descargar sus emociones de una manera tranquila y regulada, poder hacer preguntas, sentirse acompañada y validada por su pareja infiel.

En nuestras terapias explicamos que quien ha cometido la traición deberá volverse el “guardián de la relación”: deberá proponer hablar, estará detrás de los detalles de cariño, se anticipará a las situaciones que generen desconfianza y ofrecerá reaseguros o nuevas muestras de transparencia a su pareja.

Esto no quiere decir que deba aceptar días completos de abusos verbales y ataques de la pareja traumatizada por la traición. Un exceso en la cantidad e intensidad de estos ataques, puede hacer que quien fue infiel no vea otra salida que la separación y se frustre en sus intentos de salvar la relación y reconquistar la confianza de su pareja.

Responsabilizarse y cargar la culpa de la infidelidad no quiere decir "dejarse maltratar"

Es esperable que quien fue traicionado guarde mucho rencor y le sea difícil coexistir con su pareja traidora sin recordarle casi constantemente su dolor y su culpa sobre la infidelidad.

Si bien es una situación que sucede a menudo en estos contextos, es importante que los exabruptos y peleas no se vuelvan algo diario o muy frecuente. Si está sucediendo, sería recomendable que nos consulten para comenzar un espacio de terapia.

Por otro lado, es importante aclarar que el abuso físico nunca deberá ser tolerado y puede resultar en nuevos daños en el vínculo que serán, esta vez si, irreparables.

Si se quiere reparar la confianza y la intimidad en el vínculo, se debe encontrar un equilibrio que sea vivible para ambos dentro de la relación mientras dure el proceso de sanación.

Conclusión sobre la culpa que siente de quien fue infiel

Entre las parejas que hemos recibido en consulta, aquellas que han tenido un compromiso fuerte hacia el trabajo y las tareas que indicamos, son las que tienen más probabilidades de continuar juntas.

A veces la culpa es un motor fundamental para comenzar a comprometerse con el proceso de sanación de su pareja herida.

Por otro lado, también para quien es traicionado es sumamente importante poder ver claramente que el infiel está sintiendo dolor por lo que hizo y quiere encargarse de llevar adelante el proceso de reparación.

Sea ofreciendo llevar un GPS en su celular, mostrando abiertamente el historial de su agenda de llamadas o inclusive haciéndose cargo del costo de pagar a un terapeuta para que los ayude; las maneras en que quien fué infiel puede demostrar un cambio real con su pareja son infinitas.

Estos son “actos de compromiso” o “reaseguros y le permiten a quien falló mostrarse disponible hacia su pareja dolida. En nuestras terapia de pareja especializadas en infidelidad enseñamos que estos actos, sostenidos a través del tiempo, constituyen la señal de arrepentimiento genuino más grande que puede haber.

Si estás pasando por una situación difícil y precisas consultarnos, no dudes en hacerlo, estamos para acompañarte.

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