Infidelidad y celos: las etapas que pasamos trar descubrir el engaño

Cuando ocurre una infidelidad, se sacuden los cimientos de una relación. Muchas veces nos preguntamos cómo pudo sucedernos esto o qué hemos hecho de malo para merecer tal traición de la persona amada.

Una vez que comenzamos a transitar el camino de la sanación tras una infidelidad e intentamos recomponer nuestro vínculo afectivo, pueden surgir secuelas inesperadas, sentimientos de bronca y decepción que no querríamos estar experimentando.

El peligro de los celos

Una de las secuelas más comunes es la aparición de celos intensos, que pueden desencadenar una montaña rusa de emociones en la persona traicionada.

“Los celos constituyen un sentimiento o una emoción que surge como consecuencia de un exagerado afán de poseer algo de forma exclusiva (me perteneces) y cuya base es la infidelidad -real o imaginaria- de la persona amada (…) El problema estaría entonces cuando estas emociones, en principio positivas, se experimentan con excesiva frecuencia, intensidad o duración”, explica la experta María Teresa Cuesta Bayón.

traumas por infidelidad

Entender las etapas de los celos post infidelidad es crucial para sanar y reconstruir la confianza en una relación.

De la negación a la ira y el dolor: las primeras etapas tras la Infidelidad

La noticia de la infidelidad a menudo golpea como un martillo, dejando a la persona traicionada en estado de shock. En esta etapa inicial, es común negar la realidad o minimizar la gravedad de lo sucedido.

“Mientras intentas descifrar lo que te ha ocurrido, es posible que tanto tus pensamientos como tus acciones corran fuera de control. Es probable que te vuelvas más obsesivo, que te enfoques en las mentiras de tu pareja, los detalles de la aventura, los sucesos que han llevado a esto. También puede que te vuelvas más compulsivo en el trabajo y los momentos de ocio, intentando cada vez más frenéticamente difuminar tu ansiedad”, explica la experta en psicología Janis Abrahms Spring en su libro “Después de la infidelidad”.

Los pensamientos invaden la mente, preguntándose cómo pudo haber sucedido esto y buscando explicaciones que a menudo son esquivas.

Una vez que la negación comienza a desvanecerse, el dolor y la ira emergen con fuerza. Aquí, los celos se manifiestan en forma de rabia hacia la pareja infiel y hacia uno mismo por no haberlo visto venir o haber permitido que sucediera.

Los sentimientos de traición y abandono pueden resultar abrumadores, haciendo que la persona traicionada experimente un desequilibrio emocional de enojo, tristeza y confusión.

Depresión y autoevaluación

En esta etapa, los celos pueden sumergir a la persona traicionada en un profundo estado de tristeza y desesperación. Pueden surgir preguntas sobre el propio valor y autoestima, llevando a una intensa autoevaluación y autocrítica.

Los pensamientos intrusivos sobre la pareja infiel y la relación pueden causar un dolor emocional paralizante, afectando el funcionamiento diario y la salud mental.

“La pérdida de la idea básica de tu persona es una herida que alcanza mucha más profundidad que la propia infidelidad. ¿Qué puede ser más angustioso que la experiencia de estar atrapado en una piel que te resulta extraña, desconectado del núcleo interior con el que siempre contaste para que te dijera quién eres?”, analiza Abrahms Spring. “Resulta importante que comprendas que tu percepción de ti mismo, nublada como está por la infidelidad de tu pareja, no es digna de confianza”, agrega la especialista.

Aceptación y reconstrucción tras la Infidelidad

A medida que el tiempo pasa y se procesan las emociones, la persona traicionada puede comenzar a encontrar una sensación de calma y aceptación. Esto no significa que el dolor desaparezca por completo, pero se vuelve más manejable.

“La personalidad celosa viene configurada por una vulnerabilidad psicológica. Así, por ejemplo, en una relación de pareja hay que aceptar un cierto grado de incertidumbre en relación a la posible pérdida o abandono del otro”, expresa Cuesta Bayón.

Los celos pueden comenzar a disminuir gradualmente a medida que se avanza hacia la reconstrucción de la confianza y la seguridad en sí mismo. La terapia y el apoyo social pueden ser cruciales en este proceso de curación.

LEE MÁS: Terapia para los Celos e Inseguridad

Con el tiempo desarrollarás una idea más clara y compasiva de lo que estás atravesando y por qué actúas así. Si sientes que te encuentras perdido, comprende que no estás solo y que tu respuesta se corresponde en la justa medida con el daño que has experimentado”, deja en claro la psicóloga Janis Abrahms Spring.

Estrés postraumático por Infidelidad: cuando el dolor persiste

Para algunas personas, la experiencia de infidelidad puede desencadenar síntomas de estrés postraumático, como flashbacks, ansiedad y evitación de situaciones relacionadas con la traición.

En tales casos, buscar ayuda profesional de un terapeuta especializado en trauma puede ser fundamental para procesar las emociones y encontrar una forma de seguir adelante.

Mientras tanto, te animamos a que sigas estas técnicas psicológicas para superar la infidelidad que podrán ser de ayuda:

  • Comunicación abierta y honestidad: abrirse el uno al otro sobre los sentimientos y preocupaciones puede fortalecer la conexión emocional y reconstruir la confianza.
  • Autocuidado: priorizar el bienestar físico y emocional a través de actividades como ejercicio, meditación y hobbies puede ayudar a mantener una mente clara y equilibrada durante este período desafiante.
  • Establecer límites y expectativas claras: reafirmar los límites y expectativas en la relación puede ayudar a reconstruir la confianza y prevenir futuras transgresiones.
  • Compromiso con el cambio: tanto la persona traicionada como la infiel deben comprometerse activamente a trabajar en la relación y abordar los problemas subyacentes que llevaron a la infidelidad.

¿Cuándo recurrir a la terapia?

La terapia puede ser beneficiosa en cualquier etapa del proceso de recuperación de la infidelidad, ya sea que la pareja decida reconciliarse o seguir caminos separados.

Un terapeuta especializado en terapia de pareja puede proporcionar un espacio seguro para explorar los problemas subyacentes, comunicarse de manera efectiva y trabajar hacia la curación individual y de la relación.

Los celos tras una infidelidad son una respuesta emocional que puede llevar tiempo y esfuerzo superar. Sin embargo, con el apoyo adecuado, la comunicación abierta y un compromiso para reconstruir la confianza, tanto en tu pareja como en ti mismo, es posible sanar y construir una relación más fuerte y saludable en el futuro.

Bibliografía:

  • Abrahms Spring, J. (2015). Después de la infidelidad: Sanando el dolor y restableciendo la confianza cuando la pareja ha sido infiel.
  • Cuesta Bayón, M.T. (2006) Intervención cognitiva en un caso de celotipia.

 

Deja una respuesta