Parejas tóxicas: ¿por qué nos cuesta salir de una relación peligrosa?

Salir de una relación tóxica puede ser extremadamente difícil debido a diversos factores emocionales y psicológicos que afectan a la persona involucrada. En este artículo vamos a profundizar en algunas de las razones más comunes y complejas detrás de esta dificultad, basándonos en los conceptos de dependencia emocional y autoestima discutidos por la psicóloga Silvia Congost.

Dependencia emocional y miedo a la soledad

La dependencia emocional es una de las principales razones por las que las personas encuentran difícil dejar una relación tóxica. Esta dependencia suele originarse en una baja autoestima, que se forma a partir de las relaciones y experiencias vividas durante la infancia. La forma en que nos vemos y sentimos con nosotros mismos, influenciada por cómo nos trataron nuestros padres y nuestras vivencias tempranas, determina cómo nos relacionamos con los demás en la vida adulta. Cuando alguien tiene una baja autoestima, tiende a buscar validación externa. En una relación tóxica, esta validación se convierte en una necesidad apremiante, incluso si la relación es dañina. La persona dependiente emocionalmente siente que no puede vivir sin su pareja, porque su valor propio está intrínsecamente ligado a la aceptación y atención que recibe de esa relación. “Nuestra autoestima es la causa explicativa de cómo será la relación de pareja que voy a crear, tanto si pongo los límites necesarios donde haga falta, como si me quedo atascada en una relación de lo más tóxica”, explica Congost. Esta dependencia por el otro, viene acompañada también por el miedo a sentirse solo si no estamos en pareja. A pesar de que podemos estar en una relación que no es beneficiosa, muchas veces pesa más el hecho de poder quedarnos solos. La idea de estar solo puede parecer aterradora, especialmente si la persona ha invertido mucho tiempo y esfuerzo en la relación. Este miedo a menudo se intensifica por la baja autoestima, haciendo que la persona sienta que no encontrará a nadie más que la quiera o valore.

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El ciclo de abuso de una relación tóxica

Las relaciones tóxicas a menudo implican un ciclo de abuso, que puede ser emocional, físico o psicológico. Este ciclo crea una dinámica en la que la víctima se siente atrapada. El ciclo típicamente incluye fases de tensión, abuso, y reconciliación o “luna de miel”. Durante la fase de reconciliación, la persona tóxica puede mostrar remordimiento y prometer cambiar, lo que da a la víctima esperanza de que la relación mejorará. Sin embargo, esta fase es temporal, y el ciclo de abuso pronto se reinicia, atrapando a la persona en una espiral de expectativas rotas y abuso continuado del cual es complejo desprenderse.

Las consecuencias psicológicas que deja una relación tóxica

Muchas personas permanecen en relaciones tóxicas porque carecen del apoyo y los recursos necesarios para salir. Esto puede incluir falta de apoyo emocional de amigos y familiares, o recursos económicos y legales que les permitan independizarse de su pareja. Sin una red de apoyo fuerte, el miedo a lo desconocido y la inseguridad financiera pueden ser abrumadores, haciendo que la persona se sienta incapaz de dejar la relación. El daño psicológico causado por este tipo de relaciones sin salida juega un papel significativo en la vida de una persona. La manipulación, el gaslighting (hacer que la víctima dude de su propia percepción de la realidad) y otros métodos de control emocional pueden erosionar la confianza y la percepción de la persona sobre su capacidad para tomar decisiones independientes. La víctima puede sentirse impotente, confundida y dependiente de su pareja tóxica. “Amar no es sufrir. Jamás lo ha sido y jamás lo será. Sufriremos si perdemos de manera inesperada a quien amamos, sufriremos cuando nuestra vida nos traiga sorpresas que impliquen cambios importantes, porque tendremos que adaptarnos a ellos, pero ¿sufrir porque el otro nos genera ese sufrimiento con su manera de ser, de comportarse o de tratarnos? No, no y no. Esto jamás debe ser aceptable”, remarca fervientemente Congost.

¿Cómo salir de una relación tóxica?

Para salir de una relación tóxica, es crucial reconocer la situación y entender que mereces una vida mejor. La ayuda de un terapeuta puede ser invaluable para reconstruir la autoestima, desarrollar habilidades de afrontamiento y crear un plan de acción para salir de la relación. La terapia también puede proporcionar un espacio seguro para explorar y desafiar las creencias limitantes que han mantenido a la persona atrapada. Reconocer estos factores y buscar ayuda profesional es un primer paso esencial para romper el ciclo y comenzar a construir una vida más saludable y feliz.

Bibliografía:

Congost, S. (2014). Quien te quiere no te hará llorar.  

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