📍 Estás en: el tomarse un tiempo (estrategia intermedia). Si la pregunta de fondo es «¿separarme o no?», hacé el Test clínico ¿debo separarme? →. Si querés un encuadre más estructurado que solo «darse un tiempo», leé Cómo llevar adelante una Separación Terapéutica →
Como psicólogo de parejas en nuestro centro especializado en infidelidad ya he visto muchos procesos de sanación, y confirmo con seguridad que: darse un tiempo puede salvar la pareja.
La clave está en que este recurso se lleve adelante correctamente y siguiendo ciertos lineamientos claros que describiremos a continuación. Quiero aclarar que:
- NO es evadir el problema
- NO es un castigo para quien traicionó
- NO es una prueba para «ver» estar divorciado
¿Qué significa darse un tiempo en la relación?
Darse un tiempo en la relación es una pausa estructurada en la convivencia de pareja. Cuando lo proponemos en terapia a una pareja en crisis, buscamos que ambos integrantes logren:
- Bajar la tensión y evitar que el conflicto siga escalando.
- Reflexionar sobre lo que cada uno siente, necesita y espera.
- Diferenciar entre apego, dependencia y amor real.
- Evaluar si hay bases para reconstruir el vínculo desde otro lugar. La clave está en que no se haga de forma improvisada, sino con acuerdos previos sobre la duración, la comunicación y los límites.
Mini guía para reflexionar antes de tomar la decisión
Antes de hablarlo con tu pareja, vale la pena responder en privado:
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¿Qué duración necesito y por qué?**
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¿Qué tipo de contacto me haría bien: mensajes, llamadas, encuentros breves o contacto cero?
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¿Qué necesito del otro para no sentir esto como un abandono?
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¿Qué miedos me genera esta decisión?
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¿Qué mensaje quiero que reciban mis hijos si atravesamos este proceso?
Estas preguntas no definen todo, pero dan claridad antes de sentarse a conversar.
Otras preguntas frecuentes sobre darse un tiempo en pareja
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¿Cuánto debe durar un tiempo en pareja?
Lo ideal es definir un plazo concreto: entre 30 y 90 días. Más de eso suele volverse confuso y menos, inproductivo.
¿Hay que hablar durante ese tiempo?
Sí, pero con acuerdos claros. Puede ser un mensaje breve diario, una llamada semanal o incluso contacto cero temporal. Lo importante es que ambos lo acepten y sepan qué significa.
¿Darse un tiempo siempre lleva a la separación definitiva?
No. Muchas parejas y matrimonios latinos piensan que si uno pide un tiempo es porque «ya no ama». En realidad, cuando se diseña bien, puede ser lo contrario: una inversión en sanar antes de reconstruir.
¿Funciona después de una infidelidad?
Sí, puede funcionar. Ayuda a diferenciar si el deseo de seguir juntos nace del miedo a estar solo o de un amor genuino que vale la pena cuidar.
¿Qué puede salir mal si no hay reglas claras?
Que uno sienta que es un castigo.
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Que aparezcan terceras personas y aumente la desconfianza.
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Que se alargue indefinidamente y se convierta en un limbo doloroso. Si te interesa este tema y te gustaría saber más, escribí una Guía psicológica para llevar adelante una separación terapéutica que puede resultarte útil, incluso para compartirla con tu pareja.
¿Cómo sé si sería beneficioso para mi caso?
Después de una traición, las emociones son intensas: rabia, miedo, culpa, ansiedad. En esos escenarios, una separación temporal bien acompañada puede ser útil porque:
- Permite procesar el trauma relacional** sin la presión diaria de la convivencia.
- Evita discusiones destructivas frente a los hijos.
- Le da a la persona traicionada espacio para sanar heridas y evaluar si quiere seguir.
- Le da a la persona infiel la oportunidad de trabajar en su responsabilidad, más allá de la culpa inmediata. Cuando se hace con supervisión clínica, darse un tiempo no es una evasión, sino un recurso para sanar primero y decidir después.
Caso de éxito: el uso terapéutico de darse un tiempo en la pareja
A inicios de este año estuve trabajando con un matrimonio de México muy querido, que consultaba por una infidelidad del esposo.
Tuve la suerte de acompañarlos durante 6 meses completos. Y en ese tiempo implementamos de manera exitosa una separación terapéutica de 30 días.
Aunque al inicio se mostraban indecisos de intentarlo, fué una experiencia muy sanadora para ambos, pero sobre todo, para la pareja en su conjunto: el saber que pasado ese tiempo, pudiendo no hacerlo se volvían a elegir, fué una confirmación de su amor.
Conclusión
Darse un tiempo en la relación no es un fracaso, sino que puede transformar la crisis en una oportunidad de sanación.
Si estás en esta situación y no sabes por dónde empezar, podemos acompañarte. Da clic en el botón de WhatsApp y dejanos tus datos de contacto. Imagina lo bueno que sería estar conversando sobre lo que estás viviendo con un profesional experto de nuestro equipo.
Tomar un tiempo, puede ser el primer paso para sanar y volver a mirar tu relación con claridad.