Al momento en que se descubre una infidelidad todo cambia. Si quien fue infiel decide quedarse con su pareja formal, deberá practicar contacto cero con su amante. Esta estrategia, efectiva y reparadora, tiene pasos concretos que explicamos a continuación.
La indecisión después de ser descubierto
El primer gran desafío para quien cometió la infidelidad es definir qué quiere hacer: si decide intentarlo con su pareja estable o si quiere irse con su amante.
Algunas relaciones paralelas tienen muchos años — a veces décadas — y no es simple dejarlas atrás. No cuando ya se construyó un vínculo, una rutina, se compartieron sueños y proyectos. Como mencionan autores como Castelló (2015), es una situación difícil de entender, pero muchos de los amoríos calan muy profundo en la vida de sus integrantes y llegan a ser un sostén emocional muy grande.
Por qué una amistad con el ex amante no es posible
En la mayoría de los amoríos de larga data, especialmente los que comenzaron con una amistad, hay un componente emocional fuerte. Autores como Glass y Wright (1992) expresan que cuando esa conexión se convierte en algo esencial, quien fue descubierto traicionando puede querer mantener al menos la “amistad”.
Pero si alguna vez se cruzó la línea hacia lo romántico y sexual, volver a una amistad simple es imposible (Riso, 2004). Intentarlo solo genera más dudas en la persona traicionada — como si el amorío hubiera sido “puesto en pausa” en lugar de terminado.
Si lo que se quiere es reconstruir el vínculo, el contacto con el amante debe desaparecer.
Comunicar la decisión: para ambos lados
Luego del descubrimiento y de haber decidido continuar, lo mejor que puede hacer quien fue infiel es hacerle saber a ambas partes la decisión que tomó.
Por un lado, decirle a su pareja formal que ha decidido continuar y que está comprometido a trabajar para sanar el vínculo. Por otro, informar a su (ex)amante que la relación paralela terminó — contacto cero.
La forma más recomendada es hacer ese llamado con la presencia de la pareja formal. En él se aclara que la relación fue descubierta y que no podrán volver a verse. También es importante pedir que no vuelva a haber contacto.
Este gesto de transparencia da un primer piso de confianza a quien fue traicionado (Castelló, 2015).
Deteniendo todo contacto
Es probable que, si el vínculo era fuerte, haya intentos por parte del tercero de retomar la historia. Es importante que quien cometió la infidelidad sea claro y contundente con su decisión (Gottman & Silver, 2019).
También se recomienda usar la tecnología para completar el contacto cero: bloquear el número en WhatsApp, eliminar perfiles en redes sociales, eliminar correos electrónicos.
Qué hacer si es imposible evitar al ex amante
En los casos donde hay una imposibilidad real — por ejemplo, cuando el amorío ocurrió en el espacio de trabajo — se deben definir límites muy claros sobre cómo será ese vínculo (Gottman & Silver, 2012). Lo recomendable es que las interacciones sean reducidas al mínimo y estrictamente laborales. Se recomienda evaluar incluso la posibilidad de un cambio de trabajo o de área.
No compartas intimidad con el ex amante
Si hubiera un nuevo contacto, negarse a compartir la intimidad de la vida personal hace que el tercero comprenda dónde están los límites.
También es clave dejar de describir el matrimonio con negatividad para “proteger” los sentimientos del amante. El tercero debe comprender que hay un nuevo compromiso genuino. Los problemas, las emociones y las dudas deben quedar reservados solo para la pareja.
Transparencia: el segundo desafío
Es fundamental que quien cometió la infidelidad cambie su manera de comunicarse con su pareja. No hay verdad que duela más que una mentira o una verdad a medias.
En terapia indicamos que es esencial comenzar a ser “un libro abierto” — más transparente que nunca. Esto incluye comunicar los detalles sobre la infidelidad (qué, cómo, cuándo), quién era el amante, de dónde se conocían y qué compartían.
Comunicar cualquier contacto futuro
La transparencia no solo aplica al pasado. Ante la menor sospecha de contacto — una llamada perdida de número desconocido, un encuentro casual en la oficina — avisar a la pareja es la mejor opción. No haber esperado al reclamo será tomado como un voto de confianza extra.
Haciéndose responsable
El contacto cero puede parecer extremo, pero como han comprobado autores como Gottman y Silver (2012, 2019) y Castelló (2015), es la forma más eficaz de comenzar el camino de restauración de la pareja.
Es esperable que lleve tiempo olvidarse por completo. Pero mantenerse estrictos con el contacto cero evita dar mensajes equivocados y generar más dolor.
Si precisás ayuda con este tema u otro referido a una infidelidad, nuestro equipo tiene terapeutas especializados en terapia de pareja e individual. Podés consultarnos directamente por WhatsApp.
Referencias: Castelló (2015); Glass & Wright (1992); Gottman & Silver (2012, 2019); Johnson (2012); Riso (2004).