¿Qué son las Distorsiones Cognitivas? Tipos de Pensamientos Distorsionados

Saber qué son las distorsiones cognitivas y cómo corregirlas es una clave fundamental para controlar tus pensamientos y tu forma de interpretar la realidad.

Definición de las Distorsiones Cognitivas

Podemos entender a las distorsiones cognitivas como errores de pensamiento que nos hacen entender la realidad de una forma sesgada, lo que afecta nuestro estado de ánimo, comportamiento y forma de vincularnos.

Es decir que según interpretemos los acontecimientos que nos suceden alrededor, analizaremos la información y por consecuencia actuaremos de determinada manera.

Estas distorsiones del pensamiento son tan importantes en nuestra vida diaria, porque inciden directamente en cómo nos comportamos con las personas que nos rodean y las emociones que experimentamos según el análisis que hagamos de la información.

¿Es normal tener distorsiones o errores en el pensamiento?

Todas las personas en algún momento tenemos cogniciones erróneas acerca de la realidad, no podemos pretender ser 100% objetivos con lo que nos rodea. El problema radica cuando estas distorsiones del pensamiento son excesivas y reiteradas.

Las distorsiones cognitivas en personas con dependencia emocional, ansiedad, depresión o celotipia son habituales y es uno de los grandes problemas que deben ser solucionados dentro de la terapia individual.

Debido a que este sesgo de pensamiento genera mucha rumiación cognitiva, lo que produce a su vez un gran desgaste mental, es importante contar con un tratamiento psicológico para poder modificarlas. 

Tipos de distorsiones cognitivas

Los errores de pensamientos pueden ser clasificados en diferentes categorías según algunas características que los asemejan.

Aquí te contaremos algunos de los más comunes que solemos observar dentro de la psicología clínica.

Los 8 tipos de errores en el pensamiento más frecuentes:

  1. Sesgo confirmatorio: tendemos a interpretar la realidad de manera que confirme nuestras creencias establecidas.
  2. Sobregeneralización: tomar un caso aislado y aplicarlo a todo, creando una regla general.
  3. Polarización: se interpretan los acontecimientos de forma extrema, olvidando que existen intermedios. Todo es blanco o negro, verdadero o falso.
  4. Pensamiento catastrófico: tendencia a evaluar todo de una manera negativa y esperando que acontezca el peor de los escenarios posibles.
  5. Personalización: creer que todo lo que los demás hacen o dicen tienen que ver con uno/a mismo/a.
  6. Inferencia arbitraria: se sacan conclusiones sin tener información necesaria o incluso errónea.
  7. Lectura de pensamiento: dar por hecho lo que los otros piensan o creen.
  8. Pensamiento mágico: creer que ciertos acontecimientos resultarán de forma positiva por usar una determinada ropa o hacer un ritual antes del evento en sí.

Ejemplos de distorsiones cognitivas

Leer ejemplos de pensamientos erróneos te ayudará a saber si padeces de algunas de estas distorsiones cognitivas.

Pero primero recuerda, todos tenemos en algún que otro momento de nuestra vida malas interpretaciones de ciertos acontecimientos, la gravedad radica cuando esto se da frecuentemente y nos produce un malestar significativo en la vida diaria.

Frases que reflejan distorsiones del pensamiento:

  • ‘Hace una hora que no me responde los mensajes, seguro no le intereso’
  • ‘Me ha ido mal en el examen, no creo que pueda recibirme’
  • ‘Mi jefe me ha hablado poco hoy, debe estar enojado conmigo’
  • ‘Me pondré mi remera violeta para ir rendir, es la que me trae suerte’
  • ‘Mi pareja me ha dejado, nadie más me amará’
  • ‘Jamás podré conseguir una beca de estudio’
  • ‘Siempre tengo mala suerte con las mujeres’
  • ‘Si esta entrega no queda perfecta, no habrá valido la pena todo el esfuerzo hecho durante este mes’.

Tratamiento para el sesgo de pensamiento

Las distorsiones cognitivas pueden estar presentes en trastornos psicológicos que agudizan la sintomatología, ocasionando un malestar significativo en quien lo padece, como en los casos de ataques de pánico.

A pesar de que se cree que es algo sencillo de poder modificar, cambiar los patrones de pensamientos puede resultar altamente costoso.

Para ello el mejor tratamiento reconocido científicamente hasta la fecha es la terapia cognitiva conductual, un enfoque que posibilita la reestructuración cognitiva.

La reestructuración de pensamientos consiste básicamente, en modificar las creencias  preestablecidas con las que llega la persona a consulta, para instalar unas nuevas que sean más funcionales y acorde a la realidad.

Para ello se emplean diferentes ejercicios y técnicas que van desde el registro de pensamientos, la evaluación de los patrones cognitivos y el diálogo socrático.

La reestructuración cognitiva ha sido creada por Aaron Beck, psiquiatra que estudiaba en el año 1967 los casos de depresión, y a partir de dicha investigación llegó a la conclusión que determinados trastornos psicológicos son el producto de pensamientos erróneos sobre la realidad.

Luego esta técnica se utilizó también en casos de ansiedad, como la ansiedad generalizada y fobias de diversas índoles.

Si queres consultar para comenzar tu terapia no dudes en consultar con nuestro equipo de profesionales especializados.

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